Las campañas navales contra el Imperio del Brasil por parte de las Provincias Unidas del Rio de la Plata (1825 –1828)

Por el Capitán de Navío (CAA) (R) Roberto Americo Lettieri

ANTECEDENTES DEL CONFLICTO

La política diplomática portuguesa desde los tiempos del descubrimiento había invocado derechos sobre el Río de la Plata. El asentamiento de la Colonia del Sacramento en 1680 por los lusitanos fue un hecho concreto fuente de futuros conflictos. Producida la instalación de la Junta de Buenos Aires, las autoridades de Montevideo reclamaron el auxilio militar a la corte portuguesa instalada en Río de Janeiro. Fue la oportunidad esperada. Vigodet, (Gobernador de Montevideo) las consideró necesarias para impedir el hostigamiento de las fuerzas artiguistas. Los portugueses comenzaron un avance que en enero de 1817 llegó hasta Montevideo. La derrota de Artigas por las fuerzas lusitanas en la Batalla de Tacuarembo, 1820, culminó casi cuatro años de resistencia. Los invasores portugueses reunieron un Congreso Cisplatino en julio de 1821 que incorporo la Provincia Oriental a Portugal. Ni los reclamos ni las misiones diplomáticas de Buenos Aires lograron cambiar la situación.

La expedición de los 33 Orientales preparada en Buenos Aires intentaría recuperar la Provincia Oriental. El 19 de abril de 1825, comenzó la “Cruzada” según la tradición “33 orientales” (40 hombres en realidad según la lista de revista de Manuel Oribe segundo Jefe de la Cruzada) procedentes de Buenos Aires desembarcaron en la playa bautizada como “la Agraciada”, en la Provincia Oriental bajo la conducción de Lavalleja y con el importante apoyo de Rivera en el alzamiento de la campaña después del famoso abrazo del Monzón entre ambos caudillos orientales. Los primeros enfrentamientos tienen éxito.

El 25 de agosto de 1825 se reúnen en la Florida en un Congreso que anula la incorporación a Portugal y declara la unión de la Provincia Oriental a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Después las fuerzas patriotas obtienen las grandes victorias; de Rincón el 24 de setiembre y Sarandí el 12 de octubre. El Congreso Nacional reunido en Buenos Aires el 25 de octubre, decidía incorporar al representante oriental.

El conflicto era manifiesto y por decreto del 10 de diciembre de 1825 el Emperador del Brasil declara la guerra a las Provincias Unidas del Río de la Plata. El 21 del mismo mes, el Comandante de la Escuadra Imperial Ferreira Lobo, tomando como nave insignia de su Flota a la Corbeta Liberal, declara el bloqueo de los Puertos de todas las Provincias y fija en 14 días para que los buques neutrales abandonen Buenos Aires. El 1° de enero de 1826, sin perder tiempo, el Gobernador Las Heras llama al pueblo en armas y autorizó el ataque contra buques y propiedades del Emperador del Brasil y sus súbditos. Llama al experiente marino militar Almirante Guillermo Brown para que asuma el mando supremo de las fuerzas navales el 12 de enero de 1826.

Flota de las Provincias Unidas del Río de La Plata: 1 fragata bergantines, goletas y cañoneras: un total de 21 buques con 151 cañones de todos los calibres. Plana Mayor y Tripulantes: 1308. Criollos, ingleses, norteamericanos, genoveses, españoles, franceses y chilenos. La mayoría eran los extranjeros.

Flota del Imperio de Brasil: fragatas, corbetas, bergantines, goletas, escunas y cañoneras. Un total de 57 buques con 587 cañones de todos los calibres. Plana Mayor y Tripulantes: 8000; Ingleses, portugueses y brasileños, donde existía mayor proporción de estas dos últimas naciones.

COMBATES NAVALES

Ataque a Colonia

Brown decide atacar a Colonia del Sacramento en poder lusitano. El lugar servía de apostadero a las naves brasileñas, dominaba la isla Martín García y apoyaba a las flotillas que recorrían los Ríos Uruguay y Paraná atacando el tráfico fluvial.

El 26 de febrero con seis naves atacó a la Colonia, perdiendo el bergantín General Belgrano, no teniendo éxito el ataque. El 1º de marzo un ataque nocturno nuevamente a Colonia, incendió el bergantín Real Pedro, perdió tres de las cuatro cañoneras.

 



Por su parte, los orientales que sitiaban la plaza desde tierra no habían actuado por falta de medios; sin embargo el 11 de marzo recibieron refuerzos venidos con el General Lavalleja, que ese mismo día fue recibido por Brown en la 25 de Mayo, dispuestos a planificar un ataque conjunto. Pero no llegaría a realizarse pues las fuerzas navales, vigiladas por las Imperiales que ahora le limitaban su acción sobre la plaza, impedían amplias maniobras. Decidieron retornar a Buenos Aires siguiendo prudentemente las órdenes del Gobierno. Así concluyó esta acción que costó muchas vidas a la Marina y la pérdida de un Bergantín y tres Lanchas Cañoneras.

Otras acciones navales y Combate en Los Pozos

Durante el mes de abril se realizó ataques al Puerto de Montevideo, para apresar las fragatas Emperatriz y Nictheroy causándoles enormes daños pero sin hundirlas ni capturarlas.

     
  BIBLIOGRAFIA CONSULTADA  
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