¡Recuerden la Vuelta de Obligado!

Por el CC (R) Dr. Eduardo C. Gerding

   

El Combate de la Vuelta de Obligado se llevó a cabo cuando la Confederación Argentina estaba liderada por el brigadier Don Juan Manuel de Rosas. En Gran Bretaña se encontraba la reina Victoria y en Francia el rey Luis Felipe. Este combate tuvo lugar un 20 de noviembre de 1845 en aguas del río Paraná, sobre su costa oriental, al norte de la provincia de Buenos Aires en una curva estrecha denominada Vuelta de Obligado que hoy se conoce como la localidad de Obligado. (1, 9, 14, 24)

En 1974 y, a requerimiento del abogado y revisionista histórico Dr. José María Rosa (1906-1991), se designó por Ley 20.770 al Combate de la Vuelta de Obligado como Día de la Soberanía Nacional. El bisabuelo del Dr. Rosa de nombre Vicente era de origen español, había ingresado al país en 1828 y fue designado Director de la Aduana por el brigadier Juan Manuel de Rosas. Este combate permanece aún hoy día en el subconsciente colectivo de los argentinos. (1, 21, 22, 23)

La Confederación Argentina

El término Confederación Argentina se utiliza para describir a los años 1835-1852 donde existía un estado federal basado en pactos entre las provincias autónomas pero carente de una constitución nacional. Existía una guerra civil entre Unitarios (que se habían exilado en Uruguay, Chile y Bolivia) y Federales. La Confederación Argentina estaba conformada por las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba, La Rioja, San Juan, San Luis y Mendoza. Rosas nunca reconoció la independencia del Paraguay. Después de la Batalla de Caseros y hasta 1861 el término Confederación Argentina fue utilizado para los territorios provinciales sin Buenos Aires que se negaba a aceptar a Justo José de Urquiza como gobernador y a reconocer la libre navegación de los ríos. Cuando Buenos Aires se unió a la Confederación se pasó a denominar Nación Argentina. (24)

Brigadier Juan Manuel José Domingo Ortiz de Rozas y López de Osornio
(1793-1877)


Se han escrito ríos de tinta a favor y en contra del Brigadier Rosas el cual aun suscita apasionados debates entre los argentinos. La biografía del mismo no es el objetivo de este artículo. En 1825, Rosas de 35 años de edad derrotó al general Juan Lavalle y se convirtió en el jefe supremo de la Confederación (1835- 1852). El 13 de abril de 1835 exigió el poder político total el cual le fue otorgado como resultado de un plebiscito en el cual se comprometió a defender a la religión católica. No obstante, cinco años más tarde encontró oposición por parte de los jesuitas. En aquellaépoca Buenos Aires tenía 60.000 habitantes y Rosas ganó el plebiscito por 9713 votos contra 7 (las mujeres no votaban). (1, 4, 21)

La política divide a los camaradas de armas

Caillet Bois fue muy acertado al decir el gobierno de Rosas fue ingrato para nuestra marina. Rosas le impuso una pesada carga a nuestros oficiales navales. Como resultado de esto hombres valientes que habían combatido juntos como los neoyorquinos Juan B. Thorne y Henry Sinclair, William Bathurst de Southampton (Inglaterra), Juan Antonio Toll i Bernadet de Saint Andreu de Llavaneras Cataluña) y el irlandés John King tomaron partido por Rosas mientras que Leonardo Rosales, William Mason, Malcolm Shannon y el estadounidense John Coe optaron por la causa del caudillo general Fructuoso Rivera. (6)

 

Nota: Según Fernandez Cistac: “Los Unitarios representaban una elite urbana y monetaria pero de enorme influencia en la banca y el comercio; los Federales reclutaban a los productores rurales de la campaña agreste pero fértil. Los Unitarios contaban con el Estado Mayor de los Ejércitos nacionales compuesto de selectos profesionales; los Federales fueron Jefes improvisados que coman-daban las milicias provinciales y su ope-ratoria era la llamada guerra de recur-sos. Los Unitarios nunca disimularon cierta afectación volteriana que los hacía profesar un laicismo agnóstico y hasta anticlerical: los Federales se mantuvie-ron respetuosos de las tradiciones popu-lares y religiosas. La diferencia funda-mental consistió en la manera de interpretar y sentir la nacionalidad. Los Unitarios fueron encandilados por las doctrinas europeas y eso los llevó a aceptar las intervenciones foráneas en 1838 y 1845” (10)


Reina Victoria, Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda y Primera Emperatriz
de la India.
Louis Philippe rey delos
franceses, el último rey
que gobernó Francia.

Brigadier Juan Manuel José Domingo Ortiz
de Rozas y López de Osornio (1793-1877)


Derrotado en la Batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) por el Ejército Grande compuesto por fuerzas de Brasil, Uruguay y de las provincias de Entre Ríos y Corrientes lideradas por el general Justo José de Urquiza.
Falleció en Southampton (Inglaterra)el 14 de marzo de 1877. Sus restos fueron traídos al país en 1989.

   
  BIBLIOGRAFIA CONSULTADA  
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