Tandanor S.A.

por el Ing. Saúl Eduardo Farías Pizzurno

     

Si bien el presente artículo tiene por objetivo específico ocuparse de la empresa del epígrafe, debe mencionarse que ella se integra física y operativamente al taller Almirante Storni (ex-Astillero Almirante Domecq García, especializado en la construcción y reparación de submarinos, pero actualmente cambiado de actividad), constituyendo así el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR). En consecuencia procederemos a informar lo relativo a las actividades de TANDANOR, S.A. pero también las combinadas con el taller Almirante Storni, sin perjuicio de una publicación complementaria posterior a la presente.

El CINAR fue creado en virtud de una resolución del Ministerio de Defensa.

TANDANOR, S.A.

Esta empresa industrial reconoce sus más remotos orígenes en los Talleres de Marina, fundados el 10 de Noviembre de 1879. Su actual denominación es una sigla de Talleres Navales Dársena Norte, por su ubicación en ese sector del Puerto de la Ciudad de Buenos Aires, desde el año 1970, antes de su traslado al sitio actual.

No nos extendemos más sobre este aspecto pues en la empresa está en preparación su reseña histórica, a cargo de un grupo presidido por el Sr. Vicealmirante (RE) Gustavo Leprón.

TANDANOR, S.A. tiene su sede operativa y administrativa en la Av. España 3091, en el extremo Sur de Puerto Madero. Tel. (5411) 5554-8300, FAX 5554-8368. Se trata de una Sociedad Anónima, con una participación mayoritaria del Estado Nacional del 90%, estando el resto en dominio del personal de la empresa. Su Directorio comprende al Presidente del mismo, Contador. Mario FADEL, un Vicepresidente y dos directores; uno de ellos en representación del personal de operarios. Además de un Gerente General, existen Gerentes de Área, o sea, de producción, construcción, reparaciones, comercial, administrativo y de recursos humanos. Cuenta con entre treinta y cuarenta profesionales, particularmente ingenieros navales, mecánicos, electricistas, etc, de quienes dependen unos 70 técnicos mecánicos, electricistas, soldadores, caldereros, etc. El total de operarios alcanza a unas 530 personas, a las que cabe agregar unos veinte empleados administrativos, pudiéndose afirmar que con el concurso de contratistas de las diversas especialidades, la dotación del personal activo alcanza al millar de trabajadores.

TANDANOR, S.A. es uno de los talleres de reparaciones navales más grandes de Sudamérica, pero que también encara la conversión y construcción de embarcaciones, mayormente en combinación con el taller Almirante STORNí, dentro del CINAR, Su principal actividad como se puede advertir, es la reparación de naves de hasta 15.000 toneladas, para lo cual cuenta con seis gradas, para su puesta en seco y un syncrolift (plataforma de elevación de buques), pieza clave, en la operación de la empresa y sobre lo cual volveremos más adelante, además de 1400 metros totales de muelles propios, para unidades en espera para su elevación a gradas, o que puedan atenderse a flote, o bien en alistamiento.

Cuenta con un servicio de grúas móviles e incluso flotantes y puentes- grúa (especialmente en CINAR), que, en conjunto tienen una capacidad comprendida de 5 a 100 toneladas (ver más adelante), A los afectos de apreciar la multiplicidad de tareas de reparación y mantenimiento que brinda esta empresa, creemos conveniente identificar los diferentes trabajos que se encaran según dónde y cómo se encuentra cada buque en atención.

Así, se pueden efectuar reparaciones en puerto o en sus propios muelles, incluso el revestimiento de tanques, pero también en unidades que requieren el servicio en navegación.

 




En los barcos en gradas se llevan a cabo los tratamientos al casco, tales como el lavado a alta presión, arenado y pintado; reparación, renovación y aislación de tuberías; control de líneas de ejes, su recorrido, desmonte y renovación de cajas de sellos; en la misma forma para los timones, operaciones de oxicorte y soldadura. Pero en los buques a flote se procede también a la limpieza y desgasificado de tanques y a reparaciones y limpieza subácuea. Y los talleres mecánicos atienden la reparación, pulido y balanceo de hélices, al igual que los timones y las anclas, el servicio de la maquinaria de a bordo incluso la spropulsoras y las instalaciones eléctricas.

Pasemos ahora a la descripción de las tareas más representativas y, podría decirse, más pesadas, a llevar a cabo: El traslado de los buques a flote hasta la colocación sobre las gradas en la cuales se efectuarán los trabajos arriba expuestos.

En el año 1977 se proyectó agrandar las instalaciones existentes hasta entonces y en enero de 1978 comenzó la construcción del sistema de elevación (y descenso) de buques denominado SYNCROLIFT, inventado por la firma PEARLSON ENGINEERJNG, de Miami (EE.UU.), que comenzó a operar en agosto de 1979.

Sucintamente, según puede observarse en el plano general en planta del establecimiento, consiste en una dársena en la cual aloja una gran plataforma metálica sobre lo cual se coloca el buque a elevar (o a descender) montado sobre una cuna constituida por una estructura de acero desplazable sobre boogies ferroviarios, instalada previamente sobre la plataforma y fijada la misma mediante un riel central que posee dicha plataforma, Al nivelarse esta última con el terreno y arrastrado por potentes tractores, los buques calzan sobre rieles en la llamada playa de transferencia, desde la cual el buque es llevado, por esos mismos tractores y colocado sobre las gradas 1,2 y 3 de 220,178 y 149 metros de largo, respectivamente o a las menores 5, 6 y 7 de 148,80 y 80 metros.

Estas gradas constan en un compacto sistema de listones de madera, conjunto que tiene desplazamiento en el sentido vertical y en el lateral, lo que facilita la entrada y la salida del buque a reparar y su mejor posicionamiento para los trabajos a realizar.

     
     
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