Monumento del Almirante Brown en Buenos Aires

Por el SM (R) José Bamio

   

En la Capital Federal, orientado hacia la avenida Leandro N. Alem entre las calles Cangallo y Bartolomé Mitre, se levanta el monumento al Almirante Brown.

El mismo tiene su origen en las disposiciones de la Ley Nº 6.286 sancionada por el Congreso Nacional el 8 de febrero de 1909 (Ley de Monumentos del Centenario– 1810/1910).

Por el articulo 4to. de la misma se disponía la erección en algunas plazas publicas de la Capital Federal de estatuas de Mariano Moreno, de Bernardino Rivadavia, del Almirante Brown y del General Alvear.

Cabe señalar que doce años antes, al sancionarse la Ley Nº 3.515 (año 1897), ya se había dispuesto erigir estatuas a Moreno, a Rivadavia y a Brown.

La comisión designada para cumplir las disposiciones de la Ley 6.286 dio comienzo a su tarea, pero ante la carencia de medios económicos, únicamente pudo concretar la erección del monumento a Moreno.

Ante esa realidad, la colectividad irlandesa residente en la República Argentina adopto la decisión de que el glorioso Almirante del Plata debía ser rememorado eternamente en ele bronce y fue así que tomo a su cargo la construcción del monumento.

El doctor Santiago G. O’Farrell, presidente de la comisión nombrada por la colectividad irlandesa, se aboco a la búsqueda de un escultor capacitado para llevar a cabo una obra digna de la gloria que tras si presentaba el Almirante Brown y fue así que seleccionó a Alejandro Chiapasco. Éste presupuestó la obra en m$n 76.000.

La comisión logró recaudar la suma de m$n 42.309,80 y por su parte el Gobierno Nacional contribuyó con un monto de m$n 40.000.

El lugar para emplazar el monumento fue el mismo donde el pueblo recibió en triunfo al glorioso marino luego del Combate de los Pozos, librado el 11 de Junio de 1826, a la vista de los habitantes de Buenos Aires, gloriosas jornadas en la cual Brown iza al tope del palo mesana de la “25 de Mayo” la inmortal señal: “Fuego rasante que el pueblo nos contempla”.

Una vez terminado el monumento, el Poder Ejecutivo Nacional decretó que el 8 de Julio de 1919 tuviera lugar su inauguración.

Llegó el día tan esperado por la colectividad irlandesa y a 1400 horas se hizo presente la Comitiva Oficial compuesta por el señor Presidente de la Nación D. Hipólito Irigoyen, el Ministro de Marina Dr. Julio Moreno, restantes Ministros del P.E., el Presidente del Senado, el Intendente Municipal, miembros de las Cámaras de Senadores y de Diputados, Oficiales del Ejercito y de la Armada, descendientes del Almirante Brown y el Dr. Santiago G. O’Farrell.

Asimismo una brigada de desembarco a órdenes del Capitán de Navío D. Tiburcio Aldao, que estaba integrada por la Escuela Naval Militar, Escuela de Mecánica de la Armada, Escuela de Aprendices Artilleros y Regimiento de Desembarco del Arsenal del Río de la Plata, daba marco a la emotiva ceremonia.

Se inició el acto de inauguración con una salva de 21 cañonazos disparada desde el acorazado “Almirante Brown”. En primer lugar hizo uso de la palabra el señor O” Farell, quien comenzó manifestando:

 

“Es menester rectificar el concepto de que la ingratitud y el olvido constituyen las monedas con que las democracias pagan a sus leales servidores”.

Luego siguió rememorando las principales acciones navales que tuvieron por protagonista a nuestro glorioso Almirante y finalizo su discurso, manifestando:
“Gracias al Poder Ejecutivo, que en todo momento nos ha alentado con su ayuda pecuniaria y moral; gracias a la Intendencia Municipal de la Capital de la Nación por la gentileza con que ha allanado todas las dificultades referentes a la ubicación del monumento; gracias a los generosos irlandeses y a sus descendientes que han considerado como un timbre de honor aportar los recursos necesarios; nuestro reconocimiento muy expresivo al eximio escultor señor Chiapasco, por la eficacia y delicadeza con que ha llevado su cometido desde el primer momento hasta dejar concluida su obra”.

A continuación el señor Ministro de Marina habló en nombre del Poder Ejecutivo Nacional; luego lo hicieron el señor Intendente Municipal y el señor Capitán de Fragata D. Segundo R. Storni, que representaba a la Armada Argentina. El Capitán Storni pronuncio un discurso que impresionó vivamente al auditorio, que le interrumpió con frecuentes aplausos, al punto que por especial encargo del señor Presidente de la Republica, el Ministro de Marina lo hizo llamar a su despacho, mas tarde, para darle sus plácemes.

La obra de Chiapasco está constituida por una pieza central donde está emplazada la figura del glorioso Almirante del Plata, teniendo a sus costados dos complementos que simbolizan distintos pasajes de la vida marítima del prócer.

El Almirante se presenta de presta de pie, en actitud de avance, esgrimiendo
en su diestra el glorioso sable que lo acompañara en sus campañas navales.

En la mano izquierda sostiene un catalejo. Sobre una base artística de piedra granita, se encuentra dos grupos escultóricos que si bien no son continuos, dan idea de conformar una nave. En la proa se reprenda a la Republica conduciendo los marinos al combate. La popa contiene un grupo alegórico de la libertad, que tiene como símbolo el escudo nacional.

En las partes inferiores extremas, hay dos anclas adornadas con rueda de cabilla, cadenas y motones.

En la parte frontal del pedestal, al centro un bronce simboliza el combate naval de juncal, acción donde Brown obtuvo una compleja victoria sobre las fuerzas navales brasileñas.

En la parte trasera contiene tres bajos relieves. El centro es representativo del combate naval de Los Pozos y los otros dos rememora las exequias del General Alvear y el Ataque de Brown que llevo a cabo contra el Callao, durante la campaña corsaria al Pacifico.

En el costado diestro del monumento existen gravadas en bronce, las escenas del combate naval de Montevideo, lucha que puso término al poderío naval español en aguas del Río de la Plata. En el costado diestro se representa las acciones libradas en aguas de la isla Martín García, donde los hombres de Brown lucharon ardorosamente y se apoderaron de aquella Isla.

     
     
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