Los mares como elementos a considerar en el Mercado Mundial de Carbono



Por Parcero, Miriam Edith (Analista Ambiental)

La Organización de Naciones Unidas ha calificado al Calentamiento Global como el problema más urgente de solucionar dentro de su agenda.

Sin embargo, aunque las consecuencias de este fenómeno pueden afectar a todos y cualquiera de los países, en este mundo de intereses político-económicos creados, se están buscando "soluciones alternativas" que no impliquen exclusivamente la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

En este trabajo se compara la medida mundial de reciclamiento del carbono de los ecosistemas terrestres y acuáticos en general.
Los mares y océanos son una extensa fuente de producción de oxígeno y captación de dióxido de carbono, por este motivo he considerado un aporte interesante y original el sumar a la larga lista de intereses marítimos la posibilidad de contar con la producción fotosintética de los mares territoriales como un elemento más para proteger y – por qué no – negociar en el mercado mundial.


INTRODUCCIÓN

Hasta hace pocas décadas atrás la mayoría de los gases de invernadero eran emitidos y removidos de la troposfera por los principales ciclos biogeoquímicos de la Tierra, sin interferencias ni alteraciones provocadas por las actividades humanas.

Sin embargo desde la Revolución Industrial y especialmente desde 1950 se han estado emitiendo enormes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, entre ellos el gas dióxido de carbono, mientras que paralelamente se reducen las superficies boscosas mundiales, variando la capacidad natural de reciclamiento de los ciclos biogeoquímicos.

Dado que los efectos nocivos de esta práctica se extienden a todo el planeta, se ha intentado llamar la atención de los gobiernos mundiales por medio del Protocolo de Kyoto a fin de reducir dichas emisiones.

Aunque no se ha logrado un consenso general – por ejemplo Estados Unidos, uno de los principales emisores, no es signatario aún del Protocolo se está generando un mercado de derechos de emisión y/o inversiones limpias en terceros países, especialmente los en desarrollo.

Se parte del supuesto que todos los recursos naturales y las funciones ambientales que de ellos se derivan pertenecen al territorio nacional que los contiene.

Así como la pesca es un recurso propio de cada país ribereño dentro del mar territorial y la zona económica exclusiva, la producción de oxígeno a partir de la captación de dióxido de carbono por el fitoplancton, tal como si se tratara de un bosque o una selva debe ser contabilizado entre los recursos nacionales y ambientalmente protegido como tal.

La preparación del trabajo fue limitada por la escasa información editada sobre el mercado mundial de carbono, por tratarse de una práctica novedosa con diversidad de lecturas sobre el significado aplicable del Protocolo de Kyoto, según los intereses de cada tipo de Estado (desarrollado, en vías de desarrollo o subdesarrollado).

OBJETIVO

Los mares contribuyen con un importantísimo papel en el ciclo de reciclamiento del carbono, pero aún no ha sido tomado en cuenta dentro de las posibilidades de este comercio sui generis.

La gran extensión de la costa de nuestro país con su consecuente mar territorial, sumado a su gran plataforma submarina posee entre sus recursos, biota fitoplanctónica.

El objetivo de este trabajo es llamar la atención sobre un recurso natural existente en las aguas marinas que podría integrar la lista de los intereses marítimos comercializables en el mercado mundial del carbono que aún se está gestando.

 

EL MEDIO ATMOSFÉRICO

El Efecto Invernadero

Se trata de una función natural de la atmósfera que filtra los rayos solares que llegan a la Tierra y son refractados cambiando su longitud de onda, lo que impide su inmediata salida, proporcionando por tanto la retención del calor cerca de la superficie terrestre. Sin el calentamiento logrado por este efecto, nuestro planeta sería más frío y, en su mayor parte, sin vida.

Sin embargo se está agregando a la atmósfera cantidades tan grandes de gases de efecto invernadero, que los modelos en computadora del clima de la Tierra proyectan que se podría causar un calentamiento significativo de la atmósfera en solo 50 años, con consecuencias mundiales muy graves que van desde hambruna y migraciones masivas hasta el hundimiento de territorios costeros por aumento del volumen de agua líquida global (Legget Jeremy, 1990).
Los procesos que ingresan estos gases a la atmósfera son principalmente la quema de combustibles fósiles (57 %), el uso de clorofluorocarbonados (17 %), agricultura (15 %) y deforestación (8 %) (Tyler Miller Jr. 1994).

Por medio de satélites y otras mediciones se indica que actualmente el dióxido de carbono corresponde al 49 % de la aportación anual de este tipo de gases por la actividad antropogénica donde de éste total, los países industrializados contribuyen con el 76 % de las emisiones anuales.

Ciclo Biogeoquímico Del Carbono

En los ciclos gaseosos los nutrientes circulan principalmente entre la atmósfera (agua) y los organismos vivos. El ciclo del carbono se basa en el gas dióxido de carbono (CO2) que constituye sólo el 0,03% en volumen de la troposfera, y también está disuelto en agua.

Los productores (autótrofos) absorben el CO2 de la atmósfera y utilizan la fotosíntesis para convertir el CO2 en compuestos orgánicos como la glucosa.

Luego se cicla nuevamente a la atmósfera o al agua por medio de la respiración aeróbica, pero parte del carbono de la Tierra es retenido en sus profundidades durante eones (largos períodos) en los combustibles fósiles y es liberado a la atmósfera como CO2 cuando estos fósiles son quemados.

El CO2 no es un gas elemental sino un compuesto presente en la atmósfera y que en el agua (H2O) forma ácido carbónico (H2CO3). La concentración de carbono en el agua es de fundamental importancia para el desarrollo de la vida vegetal.

Producción Neta De Los Organismos Autótrofos

La tasa o intensidad a la que los productores de un ecosistema (organismos capaces de sintetizar su propio alimento a partir de la luz solar y de compuestos inorgánicos como las plantas superiores y las algas) capturan y almacenan una cantidad dada de energía química como biomasa en un intervalo de tiempo dado es llamada productividad primaria.

La cantidad real de energía depende del equilibrio entre la intensidad a la que la biomasa es producida por dichos productores (fotosíntesis) y la intensidad a la que ellos mismos usan algo de esa biomasa (respiración aeróbica) para permanecer vivos.

     
  BIBLIOGRAFIA  
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