HECHOS HISTÓRICOS QUE COEXSISTIERON
CON EL ALMIRANTE BROWN
(Resumen)
Por José Vicente Valdez Tritti

216 Páginas A4


INDICE

Introducción

1a – ANTECEDENTES NECESARIOS

1-1. Aclaración sobre la Historia en esta presentación
Historia Nacional
Historia como Ciencia

1-2. La colonia de Irlanda
Antecedentes históricos

1-3. Sobre la hermandad hispana

1-4. Sobre la creación de las Juntas

1b - SUCESOS ANTERIORES A 1814

2– RESPUESTAS Y ENUNCIADOS

Desde Hispanoamérica
El imperio europeo
La primera etapa expansiva
El costo de la inversión
Segunda etapa
Inglaterra
Provincias españolas de América y Brasil quedaron excluídas
El poder de Europa
Brown en la historia


BIBLIOGRAFÍA

 
 
 

Los hechos históricos que coexistieron con la vida del Alte. Brown, en la Argentina y el exterior, hablan de una poderosa influencia de Europa; de la habilidad militar y naval americana para lograr su independencia de España; de la capacidad guerrera del almirante Guillermo Brown: de la escisiones de unas provincias virreinales rebeldes al poder porteño; de la larga y penosa guerra civil que definió este Estado-Nación; y de la sinceridad del almirante al someterse a las leyes y problemática nacional.

Por considerarlo relevante para esta propuesta de historia, atentamente me permito agregar algunos antecedentes en dos sub-títulos: 1a – Antecedentes necesarios que definen algunos elementos históricos y palabras usadas en esta presentación; el sub-título 1b - Sucesos anteriores a 1814 se relacionan varios sucesos anteriores a 1814 que explican la llegada del Cap. Brown al Plata y otros hechos históricos del comercio de España y el comercio de esta provincia que pudieron interesarle y otros que pudieron ser percibidos por un mercader marítimo y ex corsario inglés en el devenir histórico de esta tierra Platense. La respuesta/propuesta del trabajo está incluida en el título “2 – Respuestas y enunciados”, cuyo contenido propone la formación y discrecionalidad del poder de Europa y el aporte del Alte. Brown a esta Nación. En el extenso título “3 – Descriptivo a modo de Base de datos históricos” se relaciona cronológicamente la historia de Buenos Aires destacando los asuntos que continúan a los mencionados en el título 1b y cuestiones relacionadas con la expansión territorial y del dominio europeo, cuestiones marítimas locales, cuyos manejos son sensibles a la percepción de los europeos.

1a – ANTECEDENTES NECESARIOS.

1-1. Aclaración sobre la Historia en esta presentación: Las utilidades o aplicaciones más usuales de las presentaciones de historia usan estos dos contenidos:

Historia Nacional: Esta Historia forma parte de las herramientas sociales de los estados-nación para proteger sus unidades nacionales y homogenizar sus etnias, tradiciones y culturas en una única identidad nacional por medio del sistema educativo. Las presentaciones históricas revelan el pasado local mostrando los hechos, héroes y sucesos que justifican la nación y el presente dentro del proceso evolutivo del devenir nacional.

Todos los países del mundo consideran la historia como un importante testigo para sostener la idea de la patria y el patriotismo, sus símbolos y tradiciones, puede encumbrar protagonistas, hechos y sus expresiones culturales (música, vestimentas, costumbres, idioma común, etnias minoritarias, etc.) y puede asumir olvidos. Aunque los historiadores no predicen el futuro, no encuentran hechos del azar, ni pueden juzgar el pasado o descalificar protagonistas.

La historia es presentada por medio de procesos históricos o narrativas.

Historia como Ciencia: La ciencia de la historia no parte de cero y normalmente se basa en la construcción de figuras conceptuales “hipótesis o respuestas” que surgen para ser demostradas con datos históricos verificados y comprobados que llamamos “descriptivos” los que normalmente suelen perfeccionar las respuestas iniciales. Todas las hipótesis se basan en series completas de datos históricos verificados y comprobados con los protocolos de la historia.

Estas hipótesis suelen ser construidas a priori sobre ideas o narrativas o creencias o legendas que nunca penetrarán o formarán parte de la hipótesis. Y cuando está formulada debe ser demostrada por los datos o hechos históricos locales o extranjeros comprobados y verificados.

Estos procedimientos de hipótesis respaldadas por sus demostrativos o base de datos, puede analizar históricamente el comportamiento social y político de los hombres, el desarrollo de las mentalidades, las comunidades con relación a un hecho, el desarrollo de la travesía humana, los intereses universales de la Raza Humana y cualquier otro proceso histórico. Al ser empírica busca el conocimiento y la realidad del pasado sin relación con el presente y como las otras ciencias, más relacionada con la supervivencia de la vida en el Planeta.

En esta presentación se emplean ambos contenidos, debidamente sujetos a los protocolos y verificaciones de la historia, con el fin de resaltar la figura del prócer naval.

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1-2. La colonia de Irlanda: El hecho que el capitán Guillermo Brown inmigrara a nuestras Provincias Unidas desde Irlanda, es importante porque -en general- se considera que Irlanda habría sido conocida mundialmente por la tenacidad de sus hombre, su vocación al trabajo y el respeto a su religión católica. Sobre este particular un amigo irlandés decía que los irlandeses más que reverenciar la historia de Irlanda estaban seducidos por el largo sufrimiento de su pueblo Irlandés y de su catolicismo perseguido.

Antecedentes históricos: Realmente ese rasgo lo portan los irlandeses en sus expresivas personalidades y nos obliga recordar las tradiciones históricas que anidan en un irlandés:

Desde el siglo XVI Irlanda fue sometida por las tropas de Londres que confiscaron por la fuerza las estancias irlandesas y los relevaron con ingleses y escoceses implantados, dejando a esos irlandeses como sus trabajadores (plantation). Esa colonización no otorgaba privilegios y sus mercaderías entraban a Inglaterra pagando los aranceles de cualquier extranjero, mientras que las mercaderías inglesas entraban libre de impuestos a Irlanda. Por siglos siguieron dominando la economía local y queriendo imponer su religión anglicana. Esos ingleses y escoceses implantados con el paso del tiempo hicieron que esas nuevas elites protestantes se sintieran nativas y aparecieron los conflictos internos de su historia. Desde 1707 los ingleses centralizaron el país eliminando sus parlamentos locales y el reino de Irlanda fueron subordinado directamente a las decisiones de Londres.

Durante la generación de su padre y la juventud del Alte. Brown hubo varios hechos que no pueden ser desconocidos por los que emigraron: en 1778 cuando los soldados ingleses fueron retirados desde Irlanda para combatir a los revolucionarios anglo-americanos, Londres formó una legión de milicias escocesas de 100.000 hombres (quienes debían pagar sus propios uniformes y armas) para ocupar Irlanda y la ocupación de estos liberales dieron tibias ventajas económicas para los irlandeses. Pero desde 1779 estos “voluntarios” desde Dublín pidieron el libre comercio sin tarifas entre Irlanda e Inglaterra y formaron desde 1782 un movimiento revolucionario bajo el liderazgo de Henry Grattan, agruparon a los parlamentarios irlandeses en Irlanda y pidieron mayores autonomías y poderes para recrear un parlamento irlandés libre y hasta declararon “la constitución de 1782” . Algunas de esas demandas durante la guerra contra los rebeldes americanos fueron concedidas por el gobierno británico.

Pero a fines de 1789 algunas unidades de esos “voluntarios” adhirieron a la Revolución Francesa y desfilaron en Irlanda para homenajear la caída de la Bastilla y esa fue la última gota. En 1793 Londres declaró la guerra a Napoleón y proscribieron a los “voluntarios” y hubo marcha atrás.

En esta época se inició la rebelión de Irlanda coronada en 1798 (Irish Rebellion) contra la ocupación inglesa. En 1797 el movimiento revolucionario “para romper con Inglaterra” llegó a unir una fuerza de 100.000 hombres. Inglaterra temiendo una invasión francesa para ayudar a los revolucionarios irlandeses, mandó al ejército, hubo crueles batallas y masacrados de ambos lados, también participó la armada. En mayo de 1798 los ingleses vencieron y detuvieron al líder de la revolución irlandesa don E. FitzGerald y a varios colaboradores. En agosto desembarcaron tropas francesas en la costa Noroeste.

En 1801 y por medio de varias leyes inglesas e irlandesas conocidas como el Acta de Unión se formó el “Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda”, el gobierno seguirá siendo unitario y el Parlamento de Londres aceptó 100 parlamentarios irlandeses (no podían ser católicos). Volvieron a eliminar el Parlamento irlandés local y a cambio permitieron que los católicos pudieran ocupar puestos públicos en Irlanda. Los prisioneros irlandeses de 1798 fueron deportados a Australia y otros destinos, etc. etc. Muchos irlandeses emigraron en busca de libertad.

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1-3. Sobre la hermandad hispana: En general hay coincidencia sobre que la identidad de los hispano-americanos estuvo basada en los rasgos comunes de todos los asentamientos: la evangelización de los nativos, la historia de la conquista, el idioma y el respeto a la corona española. Y que los genes de esa hermandad hispana anidaba en España (transmitida a los criollos) desde sus raíces históricas en los reinos de Castilla, Aragón, Navarra y Vascongada, cuyas legislaciones centenarias, sus fueros y ayuntamientos eran casi autónomos. Nótese que esas regiones autónomas fueron las que constituyeron el régimen de la monarquía española y hasta impulsaron las guerras de la independencia de España.

Las provincias españolas de América estaban hermanadas entre sí y Madrid nombraba a criollos de una provincia americana en altos cargos o funciones de otras provincias de América y nunca hubo celos o rechazos entre provincias.

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1-4) Sobre la creación de las Juntas: Don Ricardo Levene y otros coinciden que las revoluciones de las Juntas de 1810 tuvieron profundas raíces hispanas e indianas, aunque no descartan que haya habido otras influencias convergentes. Muchos españoles estaban impregnados de las ideas del R. P. Francisco Suárez (1548-1617) que llegaron a América con los jesuitas de la Cía. de Jesús desde 1610 y fueron transmitidas por más de un siglo a los patriotas en sus Colegios Máximos. Enseñaban la teología y la filosofía con los aportes suarecinos y los espíritus americanos se alimentaron con estas ideas: “que la potestad política de un príncipe dimana de Dios” pero “...el principado político no viene inmediatamente, sino mediatamente de Dios”; ya que “Dios solo confiere la potestad suprema a la comunidad ...la cual –potestad- aún cuando haya sido transferida al príncipe, queda retenida in habitu por el pueblo (pupulus eam in habitu retinet), pero éste no la puede restringir ni abrogar sino en casos muy graves”. Decían que el poder del Rey lo daba su propio pueblo. Por eso las Juntas de Gobierno en 1810 fueron temporarias y en espera de la libertad de Fernando VII. Aparte de las necesidades de indios para las minas de oro y diamantes del Brasil, que por siglos robaron indios de las Misiones, esas posiciones filosóficas molestaron a los Reyes de Europa porque limitaban sus prerrogativas reales –como dijera Carlos III- y seguramente otros enemigos de los jesuitas sumaron este argumento cuando en 1767 el rey de España adhirió a la expulsión de los jesuitas y cerraron sus universidades. A principios del siglo XIX quedaban brasas ardientes del fuego suarecino en los patriotas de 1810 y se evidencian en sus discursos, cuando Fernando VII estuvo preso.

Para los ingleses las Juntas de España fueron importantes y asociadas a sus ejércitos, cuando fue la invasión francesa a la península ibérica en 1808. No ocurrió lo mismo con las Juntas o Cabildos de América después de 1809 cuando éstas no defendían la libertad de comercio y hasta la hermandad hispana fue combatida por Londres por razones comerciales y religiosas, como lo muestra la historia.

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1b - SUCESOS ANTERIORES A 1814

Para proporcionar la imagen del almirante Guillermo Brown se han incorporado antecedentes anteriores a 1814 ocurridos en Europa y/o localmente que pueden facilitar las interpretaciones de las actitudes de nuestros patriotas y de Brown en el proceso evolutivo de la historia patria y de la Armada Argentina:

Corsarios contratados por Inglaterra: Guillermo Brown estuvo embarcado desde sus 14 años en buques norteamericanos e ingleses navegando en el Atlántico y haciendo corso como tripulante y como capitán (desde 1796) donde fue apresado varias veces. Algunos historiadores mencionan que el cap. Brown estuvo contratado por la British Navy en dos oportunidades. Revisando la historia del corsario T. Cochrane sabemos que Londres contrató marinos para hacer corso contra Francia (Guerra desde 16/5/1803) y contra España (Guerra desde 12/12/1804) para patrullar el Mar del Norte hasta la batalla de Trafalgar. No se encontraron datos más precisos sobre estas contrataciones.

Napoleón contra Inglaterra: Mientras los regulares, gauchos y vecinos porteños del virreinato del Plata, vencían y rendían las poderosas tropas invasoras inglesas en Buenos Aires, el 7/7/1807 el emperador Napoleón de Francia creó un sistema continental que excluyó a los buques y comerciantes ingleses del comercio de Europa continental. Portugal –amigo de Inglaterra– se negó a aceptar ese bloqueo continental y en septiembre Napoleón decidió invadir el Portugal; En octubre Canning ofreció la protección británica en secreto al Portugal. En noviembre de 1807 el general francés Junot con 100.000 hombres y el permiso de España iniciaba el cruce de los Pirineos.

Inglaterra negocia su guerra: El embajador inglés en Lisboa Lord Strangford logró firmar un acuerdo con el Regente de Portugal, cambiando la ayuda militar inglesa en Portugal y el transporte de la corte portuguesa al Brasil por la apertura de los puertos portugueses al comercio de las naves inglesas y el uso naval de las islas Santa Catarina y Madeira. D. L. Bethell (en “Brazil: Empire and Republic”, Cambridge: Cambridge University Press, 1993), dirá que Lord Strangford escribió: "He conseguido que Inglaterra establezca con el Brasil una relación de soberano a súbdito, y que pueda exigir obediencia como pago por su protección".

Londres ordena operaciones en Portugal: Londres rápidamente enviará una fuerza naval para proteger la costa del Portugal; Mientras ordenó al general Arthur Wellesley quien estaba en Cork, Irlanda, que cambie el destino de su expedición programada desde 1807 contra el Plata para hacerle la guerra a Napoleón. Wellesley estaba con Francisco Miranda y planeaban una tercera invasión al Río de la Plata.

Portugueses escapan al Brasil: El 27/11/1807 la familia real de Braganza (la reina María <insana>, su hijo Juan <el Regente del reino> y su esposa, doña Carlota Joaquina Borbón <hermana de Fernando VII>, y los príncipes Pedro <futuro emperador del Brasil>, Miguel y otros infantes y toda la Corte , funcionarios civiles, militares, eclesiásticos, magistrados y el Estado Mayor) logró embarcar antes de la llegada del ejército francés a Lisboa en 40 naves mercantes inglesas (unas 10.000 o 15.000 personas), muebles y sus tesoros (80 millones de cruzados, el 50 % del dinero en circulación, circa), con sus cortesanos y soldados para dirigirse a la nueva sede real de Portugal. Estaban debidamente protegidos por la armada inglesa conformada por 16 naves de guerra. Llegaron a Bahía de Todos los Santos, Brasil el 23/1/1808 y el 8 de mayo se instalaron en Río de Janeiro.

Bonaparte rey de España: El 20/4/1808 don Fernando VII había llegado a Bayona y de pronto fue enterado que no sería el rey de España. En Madrid los recién llegados soldados franceses fueron agredidos y el 2 de mayo frente al Palacio Real la muchedumbre gritaba: "¡Traición! ¡nos han llevado al rey y ahora se llevan a los infantes!¡Mueran los franceses! Atacaron a los franceses quienes ametrallaron a las multitudes. El ejército francés se mudó al Río Ebro. Desde junio de 1808 Napoleón puso preso al rey Fernando VII y a sus allegados, nombrando Rey de España desde el 6/6/1808 a su hermano José Bonaparte quien llega a Madrid apoyado por el ejército francés. En los pueblos de España explotan las Juntas de Gobierno secretas para organizar la guerra contra la Francia invasora.

Corsarios ingleses ayudan tropas españolas: A fines de 1808 Londres también contrató corsarios para patrullar el Mar Mediterráneo contra el avance de las tropas de Napoleón en España, con base en el Puerto de Livorno. Por las memorias de Cochrane sabemos de sus acciones realizadas contra Francia.

España pide ayuda a Londres: La Junta de Sevilla en abril de 1808 envió al negociador D. Juan Ruiz de Apodaca a Londres para convenir una urgente ayuda militar contra los invasores franceses y las negociaciones duraron nueve meses. La rebelión del pueblo español y el éxito de la Batalla de Bailén colaboraron con las conversaciones en Londres. En Bailén el ejército español rebelde atacó al ejército francés infligiéndoles una importante derrota (los franceses dejaron 17.600 prisioneros y tuvieron 2.600 bajas, contra 970 bajas españolas). Nuestro José San Martín fue ascendido.

Inglaterra negocia su guerra en España: Finalmente el acuerdo Apodaca-Canning fue firmado el 14/1/1809 y los ingleses acordaron ayudar militarmente al pueblo español a cambio de franquicias comerciales temporarias para los buques mercantes ingleses en todos los puertos de Hispanoamérica.

España debe cumplir con Londres: Para cumplir con el acuerdo con Londres la Junta Central de Sevilla el 16/2/1809 destituyó al virrey Liniers y designó al importante marino D. Baltazar Hidalgo de Cisneros. Éste llegará a Montevideo el 30 de junio asumiendo el virreinato en ese puerto el 19/7/1809 y disolvió la Junta de Gobierno de Montevideo cumpliendo órdenes de la Junta Suprema de España. Nombró a Lucas Muñoz Cubero en el gobierno local y al mariscal don Vicente Nieto como jefe militar de Buenos Aires. Cisneros llegó al Plata escoltado por 17 mercantes ingleses cargados de mercaderías para vender. Varios mercaderes ingleses estaban fondeados en Río de Janeiro observando la puja política de Buenos Aires y Montevideo cuando el mercado de Río de Janeiro se estaba saturando. De pronto con los acuerdos con España se abrieron nuevas oportunidades y se sumaron inteligentemente a la expedición del nuevo virrey Cisneros. Llegando a la bahía de Montevideo los ingleses encontraron profundidad y abrigo necesarios para los vientos y allí se establecieron en la ciudadela. El 11/6 el comerciante inglés Alex Mac Kinnon escribió al Foreign Office pidiendo un cónsul inglés para el Plata, dada la gran cantidad de residentes ingleses; querían quitarles el comercio a los españoles.

Buenos Aires y los ingleses: El 29/7/1809 fondeó en Buenos Aires el nuevo virrey Cisneros y las naves británicas cargadas de mercaderías. Cisneros recibió casi en forma inmediata un petitorio de los representantes del comercio inglés de Buenos Aires para operar libremente en Buenos Aires, mientras el diario Southern Star decía que “el pueblo quiere la libertad de comercio”.

El Alte. G. Brown llega al Plata: A fines de 1809 arribó la nave Belmond a Montevideo con el capitán G. Brown para dedicarse al comercio. Brown tenía matrícula de capitán desde 1796 cuando fue apresado por un buque inglés y obligado a prestar sus servicios a los ingleses.

Ingleses crearon su Cámara: Los comerciantes ingleses recién llegados al Plata, los residentes y sus agentes crearon un cartel llamado "British Merchants Committee" bajo la presidencia de Mr. Alex Mackinnon para operar en el comercio con base en Buenos Aires y depósitos en Montevideo y Santa Catalina. Entre ellos estaban los nativos Santa Coloma, Sáenz Valiente, Almagro y otros.

El Cap. Bouchard llega al Plata: A fines de 1809 también llegó al Río de la Plata el marino francés Hipólito Bouchard para ayudar a los independentistas. En 1798 había sido contratado por la armada francesa y participó en Egipto y otros destinos de la guerra de Francia contra Inglaterra.

Reglamento de Libre Comercio: El 2/11/1809 Cisneros convocó a la Junta Consultiva de Buenos Aires y aprobaron por unanimidad un dictamen de J. J. Castelli por el que se permitía la entrada de cualquier nave comercial de países que no estuvieran en guerra con España y la radicación de esos comerciantes. Ese Reglamento de Libre Comercio fue fechado el 6/11/1809 y acarreó muchos problemas con los comerciantes locales, que prácticamente vendían artesanías y contrabando, obligando a los ingleses a esperar por un tiempo en la Rada porteña. A fin de año se inició el contrabando de productos ingleses que entraban por las quintas de San Isidro y Cisneros emitió un permiso temporal para que los comerciantes ingleses operaran por cuatro meses, que vencía el 19/4/1810.
En enero de 1810 había más de 30 naves mercantes inglesas fondeadas frente a Buenos Aires con naves de guerra. Como los negocios ingleses se afirmaron en el Plata, desde junio de 1810 Londres creó la Estación Naval Inglesa en el Río de la Plata para transportar los caudales de sus comerciantes y brindarles protección.

España totalmente invadida: Por el avance de los franceses el 10/1/1810 la Junta Central de Sevilla tuvo que abandonar Cádiz protegida por la marina inglesa para residir en la Isla de León, rodeada por la marina inglesa.

Prorrogan permiso a ingleses: El comandante Doyle de la Estación inglesa pidió al virrey Cisneros que prorrogue el permiso temporal para que permanezcan sus comerciantes en Buenos Aires y Cisneros lo demoró por decreto hasta el 19/5/1810.

Noticias de la caída de España: El 19/5/1810 un barco inglés trajo noticias que Sevilla había caído en manos de Napoleón. La noticia creo alboroto político y los comerciantes ingleses se quedaron en Buenos Aires a la espera de los acontecimientos.

La Revolución de Mayo: En Buenos Aires el 22 los patriotas desplazaron al virrey y crearon una Junta liderada por el ex-virrey Cisneros (quien aceptó ese cargo), aunque los ingleses no podían aceptar una rebelión contra España; habían jurado hacer respetar las autoridades españolas y luchaban junto a ellas. Era un argumento importante porque Inglaterra era la única garantía de la supervivencia del reino de España y de sus provincias. Lo sabían los españoles y los criollos locales que pensaban que la libertad del comercio podría ser el camino para lograr la independencia. El 25 de Mayo hubo un Coup d‘etat y desplazaron a la Junta de Cisneros y asumió una Junta de Gobierno presidida por el criollo Cornelio Saavedra, altoperuano y jefe de los batallones de Milicias, hoy Regimiento de Patricios. Y cuando los patriotas afirmaron que esta parte de América era conservada para Fernando VII, los ingleses empavesaron sus naves y varios patriotas se relacionaron con los comerciantes ingleses: los marinos españoles Larrea y Matheu como agentes de las naves inglesas, también lo hicieron Castelli, el abogado Mariano Moreno, el comerciante Vieytes y los hermanos Rodríguez Peña, etc.. La nave mercante Jane del Cap. G. Brown estaba entre las que izaron sus banderas aplaudiendo el golpe de Mayo. Brown había arribado a Buenos Aires en abril y zarpará por negocios para Río de Janeiro en junio.

Bs. Aires bajó los impuestos a ingleses: Como los impuestos dificultaban la exportación de cueros, los ganaderos se quejaron y Juan José Paso el 4/6/1810 firmó una reducción del impuesto de exportación de los cueros para que paguen solo el 4% ad-valorem (era el porcentaje aplicable al ramo de las mercaderías de guerra). El 15/7/1810 el mismo funcionario autorizó a las naves inglesas “sacar o exportar lingotes de oro y plata” correspondientes a las ventas de sus mercaderías y a las que aplicará el arancel más bajo (4% ad–valorem, valor local), agrediendo a las industrias locales gravemente. En realidad no existía un mercado de cambio y los ingleses cobraban en plata sus mercaderías que era un producto valorizado en Londres; Sin embargo esto produjo una inmediata escasez de circulante en la plaza, porque todos los porteños corrieron a comprar oro y plata, ahogando la economía. Ese mismo día había 46 naves inglesas fondeadas o descargando sus mercaderías.

Baires cierra tráfico con Montevideo: El 13/8 la Junta de Buenos Aires cerró las comunicaciones con Montevideo, aunque muchas naves pequeñas siguieron operando por/desde Riachuelo, San Fernando y Conchas (Tigre).

Primer acto de guerra de España: El 10/9/1810 el Jefe Naval de Montevideo ordenó el bloqueo a Buenos Aires con una escuadra de 9 naves españolas del Apostadero, sin encontrar oposición militar del gobierno de Buenos Aires. Los comerciantes ingleses protestaron y el embajador inglés de Río de Janeiro envió al Río de la Plata al navío "Foudroyant de 80 cañones. Desde España en octubre llegó a Montevideo el nuevo gobernador G. de Vigodet con órdenes de emplear la persuasión, pero el embajador inglés Strangford logró enredar a Vigodet, quien a fin de año excluyó a los ingleses de esa medida.

Asunción construía naves completas: En Asunción para 1811 se construían fragatas, bergantines, zumacas y otras embarcaciones menores con sus arboladuras, velas y ferretería completa.

Virrey Elío acusó a Buenos Aires: El 12/1/1811 llegó a Montevideo el último virrey del Río de la Plata D. Francisco de Elío nombrado por la Junta de Regencia de Cádiz y llegaba con órdenes de atacar poblaciones argentinas, impedir el apoyo militar extranjero a los revolucionarios y endurecer el bloqueo naval sobre el Río de la Plata. Analizó problemas y se contactó con la estación naval inglesa y el gobierno de Buenos Aires y el 12 de febrero “declaró rebelde al gobierno de Buenos Aires y que sus vocales eran traidores a la causa del monarca” agregando que aquellas naves que naveguen con patente de Buenos Aires “son buena presa” y que los barcos extranjeros que carguen en Buenos Aires pagarán derechos en Montevideo. La Regencia estaba en contra de Buenos Aires y de Caracas. Don Vicente F. López dice que los ingleses no podían negarle a la Regencia de Cádiz su derecho a gobernar sus dominios.

Llegan barcos de EEUU al Plata: Con el libre comercio llegaron naves estadounidenses al Río de la Plata. En los primeros días de febrero arribó a Buenos Aires el representante comercial de EEUU en Sudamérica Mr. J. Robert Poinsett (nombrado el 28/6/1810) para incrementar el comercio con EEUU y atender a sus empresas. Don G. Levene dice que la aparición de los norteamericanos en el Plata significaba una ventaja desde el punto de vista de la competencia comercial, aunque la guerra de 1812/1814 entre EEUU y G. Bretaña lo eclipsó.

Brown en el comercio del Plata: El Cap. Brown había comprado “cómo y donde está” el bergantín Elisa atrapado en un banco de arena frente a Barragán, donde participaba “al tercio”; hábilmente pudo rescatar la carga de la nave y revenderla en Chile donde tenía relaciones comerciales. Con esas ganancias en 1811 se asoció con el comerciante norteamericano Pío White y compraron la fragata Industria para hacer el servicio de Buenos Aires a Colonia y Montevideo, pero fue apresada por los españoles y luego por varias razones se distanció de White. Con esta actitud y su personalidad abierta Brown fue aceptado por los porteños del Plata.

Brown y su naves: Brown mantenía un trato de iguales con los marinos porteños y eso le permitió con otros oficiales y marineros armar y tripular dos faluchos para capturar un barco de Montevideo y con sus compañeros pronto logrará capturar otras naves españolas y armar su propia flota.

Primera Flota Fluvial criolla: Buenos Aires no podía proveer al Gral. Belgrano por el río, que estaba en manos realistas. El marino salteño Francisco de Gurruchaga, el corsario francés E. Courrande, los hermanos Larrea y el coronel Miguel de Azcuénaga compraron naves y armas para equipar la primera flotilla porteña. Eran naves pequeñas y heterogéneas al comando del corsario maltés Juan B. Azopardo (de actuación en la revolución francesa). Estaba constituida por la goleta Invencible con 25 hombres y 12 cañones a su mando; el bergantín 25 de Mayo con 80 hombres y 18 cañones al mando del Cap. Hipólito Bouchard y la balandra Americana con 26 hombres y 3 cañones al mando del Cap. Ángel Hubac. Zarparon de Buenos Aires el 16/2/1811 para llevar refuerzos a Belgrano y cortar las comunicaciones realistas entre Asunción y Montevideo.
El 2/3/1811 la escuadrilla española al mando Cap. J. Romarate con siete naves salió en persecución de la flotilla patriota y la batalla tuvo lugar en las cercanías de San Nicolás. Los patriotas fueron vencidos, dos naves incendiadas y capturadas las otras tres que acoderaron a las naves españolas. Llegaron a Montevideo con 62 prisioneros.

Bloqueo a Buenos Aires: El virrey Elío ordenó el bloqueo de los puertos de los rebeldes y estableció que los buques que zarpen antes del 15/3/1811 no pagarán impuestos y aquellos que burlen el bloqueo serían marinados y llevados a Montevideo.

Ofrecen ayuda portuguesa contra Bs. As.: Los partidarios de la princesa Carlota ofrecieron ayuda militar con tropas portuguesas y Elío aceptó la oferta, pero se encontraron con las milicias de Artigas en la frontera.

Artigas venció a realistas Montevideo: La gente de la campaña uruguaya entusiasmada con las actitudes rebeldes de Buenos Aires, se armó en contra del virrey de Montevideo y capturó Maldonado y Colonia, dejando al virrey solo en Montevideo. Buenos Aires proclamó al capitán de milicias José Gervasio Artigas como Jefe Supremo los Orientales. El 18/5/1811 Artigas -que estaba a órdenes de Buenos Aires y bregaba por una república federada como los EEUU-, venció en la Batalla de Las Piedras a los realistas de Montevideo y sitió militarmente la ciudadela de Montevideo.

Portugueses al Paraguay: Enterado del accionar de Belgrano en Paraguay, a fines de mayo el rey Joao de Portugal envió tropas desde Río de Janeiro para ayudar al gobernador de Paraguay.

Portugueses en la Banda Oriental: El 15/6/1811 los regimientos portugueses también entraban a la Banda Oriental para establecer el orden monárquico, cruzaron el río Yaguarón y ocuparon Villa Belén, Cerro Largo y Melo en menos de un mes de operaciones. Portugal no permitiría que hubiese republicanos ni revolucionarios en el cono sur.

Bombardean Buenos Aires: La invasión portuguesa fue coordinada con la Flota Real Española de Elío que bombardeó ciudades de Buenos Aires y Corrientes.

Españoles derrotan tropas porteñas Alto Perú: Las tropas del Ejército del Norte continuaron avanzando en el Alto Perú al mando de González Balcarce. Los soldados porteños que primero fueron aclamados por sus aspiraciones, crearon una mala impresión en el Alto Perú. La derrota de Huaqui del 20/6/1811 fue un desastre, porque el pueblo altoperuano le quitó el apoyo a los porteños. El ejército se desbandó y aunque tuvo pocas bajas, perdieron gran cantidad de armamento de difícil reposición y se dispersan en La Paz , Oruro, Chuquisaca, Potosí, Jujuy y hasta Tucumán. Cornelio Saavedra debió partir para Salta para reorganizar el Ejército del Norte.

Buenos Aires se alejó del interior: Varios diputados del interior pedían definiciones a Buenos Aires y Saavedra –favorable a esas posiciones–, escribió el 27/6/1811 a su amigo Juan José Viamonte: “Qué se pierde en que de palabra y por escrito digamos ¿Fernando! ...¿Fernando!, y con las obras allanemos el camino al Congreso.” Pero Buenos Aires defendió a Fernando VII e insistió en sus políticas comerciales y centralistas produciendo su separación política con los pueblos del interior, que no querían ser el patio trasero de la Capital.

Cambia Sistema Gobierno: Buenos Aires creó el Triunvirato con D. Chiclana, D. Paso y D. Sarratea quienes nombraron ministros a B. Rivadavia, Julián Pérez y Vicente López (luego reemplazado por N. Herrera). Resolvieron 1) destituir a Saavedra de todos los mandos militares, 2) ordenar el levantamiento del sitio a Montevideo, 3) ordenar al Ejército del Norte que se repliegue hacia Córdoba (abandonando las provincias del norte), 4) iniciar la persecución contra los saavedristas y republicanos, 5) Eliminar el Reglamento Orgánico de Gobierno. También persiguieron en Buenos Aires a “los imitadores de la Revolución francesa y se mandaron a fusilar a los revoltosos”.

Artigas abandonó sitio: Artigas el 28/10/1811 cumpliendo las órdenes, abandonó el sitio a Montevideo con unas 14.000 personas de la campaña que se fueron caminando hacia el arroyo Ayuí en las cercanías de Corrientes y Entre Ríos, donde permanecerán unos 14 meses.

Estatuto de Gobierno: En Buenos Aires el 22/11/1811 el Triunvirato aprobó un Estatuto Provisional para reglamentar el uso del Poder Nacional, estableciendo leyes de “libertad de Prensa”, “habeas corpus” y otros derechos individuales, pedidos por los comerciantes ingleses.

Bombardean Bs. Aires y Corrientes: La flota realista aprovechando la noticia de la derrota de Huaqui, bombardeó Buenos Aires nuevamente el 19/8/1811 con mismos resultados y efectos que el mes anterior. Mientras, el Tte. Clemente bombardeaba Corrientes. Ante las quejas de las naves británicas, el virrey Elío permitió a los ingleses como excepción que puedan entrar a Buenos Aires. El 7/11/1811 Elío retornaba a España y quedó a cargo de Montevideo el Capitán General D. Gaspar de Vigodet.

El Gral. San Martín llegó al Plata: El Cnel. San Martín después de la sangrienta batalla de Albuela (16/5/1811) al mando del Gral. Beresford con tropas españolas (G. Castaño), portuguesas (F. Ballesteros) e inglesas (J. Blake) entretanto al mariscal francés N. Soult con resultado indeciso; San Martín renunció al Ejército Español el 5/9/1811 con la excusa de trasladarse al Perú (Buenos Aires era enemiga). Tuvo que viajar a Londres para llegar al Río de la Plata. En Londres, San Martín tuvo reuniones con la logia presidida por F. Miranda, el R. P Meir de México, los venezolanos Luís López Méndez y Andrés Bello, el general Zapiola de Argentina, etc. El 9/3/1812 fondeó en Buenos Aires la fragata George Canning y desembarcaron José de San Martín y otros patriotas. El 16/3/1812 el Triunvirato reconoció a don José de San Martín el grado de teniente coronel de caballería y lo designó Comandante de un escuadrón de caballería, que se creaba por esa misma disposición y se instaló en los cuarteles de Retiro.

Disuelven Asamblea y el Cabildo de Baires: B. Rivadavia asumió en el Triunvirato (reemplazando a Pueyrredón) y considerando inaceptable las oposiciones de la Logia Lautaro y de la Sociedad Patriótica ante la lucha de los enemigos de la patria, el 7/4/1812 disolvió la Asamblea Constituyente y suspendió al Cabildo porteño de sus funciones particulares, ordenando a los asambleístas “...que se retiren sin otro carácter que el de simples ciudadanos, so penas establecidas en el bando del 3 del corriente...” que castigaba a los que perturbaban el orden público.

Reconocen derechos portugueses en Río Grande: Con motivo de un reclamo por la ocupación portuguesa en la Banda Oriental , el 26/5/1812 llegó a Buenos Aires el Cnel. Rademaker. Ese mismo día nuestro ministro de RREE D. Nicolás Herrera y D. Manuel García firmaron con Rademaker un acuerdo que declaraba la total cesación de las hostilidades Argentino-Portuguesas y el retiro de ambos ejércitos "a los límites que se reconocían como tales antes de empezar las marchas" y dejando abierta las posibilidades que Portugal reclame la Banda Oriental y aceptaba que la provincia de Río Grande y las Misiones Orientales eran territorio portugués (invadidas en 1801). Rápidamente el Triunvirato ordenó a Sarratea "quitar las fuerzas, destacamentos o partidas que hubiese en territorio portugués ( la Banda Oriental ) y cesar en las hostilidades con el ejército de Souza”, que nunca existieron, dado las tropas de Buenos Aires y las de Artigas estaban sitiando a Montevideo en su lucha contra los realistas, nunca contra Portugal.

España pasa a ser una Monarquía Constitucional: La esperada Constitución Española fue jurada por las Cortes de Cádiz el 19/3/1812. Se definía a la Nación Española como "la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios" distribuidas en Europa, África, América y Asia. Se establecía la autonomía de "las provincias" que serían gobernadas por un Jefe Superior de nombramiento real y una Diputación Provincial elegida por sus habitantes. Estas noticias cambiaban el equilibrio de las relaciones de las provincias revolucionarias con España, todavía invadida por los franceses.

Fusilarán a piratas: El 3/4/1812 los triunviros Sarratea, Chiclana y Rivadavia para contrarrestar la guerra corso española, decretan que fusilarán a los corsarios que se capturen, diciendo en los considerandos que lo hacían “a nombre del señor don Fernando VII”.

Acciones de Belgrano en el Norte Argentino: El Alto Perú estaba nuevamente en manos de los realistas y el Ejército del Norte se retiraba hostigado por los españoles. La segunda campaña al Alto Perú había sido puesta a cargo del Gral. Belgrano desde inicios de 1812. Belgrano tuvo que levantar dos baterías en la costa de Rosario para frenar los bombardeos de las naves realistas y las construyó izando por primera vez la bandera azul y blanca. Llegado a Jujuy recibió órdenes de Buenos Aires de retirarse hasta Córdoba. Dirigió el Éxodo Jujeño y decidió establecerse en Tucumán y el 24-25/9/1812 ganó la Batalla de Tucumán. Siguió su marcha y el 20/2/1813 derrotó a los realistas en la sangrienta Batalla de Salta, donde los realistas ofrecieron negociar su capitulación y aceptaron entregar sus armas y pertrechos de guerra, jurando no volver a tomar las armas contra las Provincias Unidas.

Cesa el Triunvirato: En la noche del 7 al 8/10/1812 por influencia de la Logia Lautaro y el apoyo del Cnel. San Martín, los cuerpos militares ocuparon la Plaza durante la noche asentando sus cañones en cada bocacalle. El Acta del 8 de octubre estipuló la nulidad de las autoridades, la disolución de la Asamblea , el cese del Triunvirato y acordaron llamar dentro de los tres meses a una Asamblea General Constituyente, con diputados dispuestos a votar una Constitución Provisional con “toda la extensión que quieran darle todos los pueblos”.

La Asamblea Constituyente del año 1813: Desde fines de enero funcionó la Asamblea Constituyente que fue un cuerpo ordenado y capaz para organizar el “estado” y establecer la conducción del mismo: confirmó la separación de España aunque sin eximir a los funcionarios nacionales de hacer el juramento de lealtad al rey Fernando VII, decretaron que los diputados debían total y primaria lealtad hacia la Nación.
Toda su fuerza patriótica inicial se frenó desde fines de 1813 y en 1814 fue casi una ficción aunque mostraba una intencionalidad ciertamente centralista. A fines de 1815 ya habían desplazado de su vocabulario las palabras: “Constitución” o “Independencia” y “formación de un estado-nación”, en cambio enviaron a Europa misiones diplomáticas para que tramiten la instalación en Buenos Aires “de una monarquía constitucional” como quería Álzaga.

Gobierno fusiló a Álzaga sin juicio: Como consecuencia de las noticias de la Monarquía Constitucional , en Buenos Aires el comerciante español Martín de Álzaga fue acusado el 5/7/1812 de dirigir una conjura contra el Gobierno Argentino (había sido el héroe en la expulsión de los invasores ingleses en 1806/1807) y fue fusilado en pocas horas sin juicio previo. De este modo los comerciantes ingleses se apoderaron de toda la red de comercialización del ex virreinato, antes manejada por Álzaga y sus socios.

Batalla de San Lorenzo: El 3/2/1813 el comandante realista Juan Antonio Zabala desembarcó con 250 hombres para dirigirse en dos columnas hacia el Convento de San Lorenzo, cuando fue atacado con violencia por dos flancos a Órdenes del cnel. San Martín y el capitán Justo Bermúdez a punta de lanza y sable. Las acciones duraron unos 20 minutos y los realistas fueron derrotados.

Los recursos mineros serán de Bs. Aires: El 29/4/1813 la Asamblea aprobó la ley de fomento minero, cuya presentación consideraba que “los inmensos depósitos de plata y oro que contienen estas Cordilleras deben quedar abiertos a cuantos hombres quieran venir a extraerlos desde todos los puntos del globo. …La solución era entregar los minerales con sabia generosidad a todas las naciones” a cargo del gobierno de Buenos Aires. Hubo quejas.

San Martín Jefe Ejército del Norte: El Cnel. San Martín a inicios de septiembre de 1813 reiteró su renuncia presentada en febrero por sus diferencias con el Gral. Alvear -sobrino del Director Supremo- quien en su aspiración deseaba el mando del Ejército. El 3/9/1813 el Supremo Poder Ejecutivo designa al Cnel. San Martín como jefe de la expedición enviada en auxilio del Ejército del Alto Perú, donde llegaron el 11/1/1814.

Refuerzos españoles en Montevideo y ataques: Desde agosto a septiembre de 1813 llegó a Montevideo una importante expedición española protegida por naves de guerra con una guarnición de 2.600 regulares, abastecimientos, armas y municiones. En ese periodo el Capitán General Vigodet reanudó los ataques militares a las poblaciones costeras de Zárate, Baradero, Gualeguaychú, dejando completamente saqueada a Soriano. El 20/10/1813 escribió al Consejo de Regencia pidiendo que se prohíba el comercio y las libertades de los ingleses en el Río de la Plata.

En Europa cayó Napoleón: Los ejércitos conjuntos de ingleses, españoles y portugueses el 31/10/1813 expulsaron a las tropas francesas de España. Los ingleses cruzaron los Pirineos y con otros pueblos de Europa enfrentaron a Napoleón y -con idas y vueltas- lo derrotaron dos veces, la última y definitiva en Waterloo el 18/6/1815.

La Ley de Aduanas: Presentada por el Cap. Juan Larrea en noviembre de 1813 se aprobó la ley de Aduanas. La ley adoptó el principio de los derechos "ad valorem" para los géneros extranjeros, declarando libre la introducción de máquinas, instrumentos científicos, libros, imprentas y artículos bélicos, queriendo abrir un camino al desarrollo armónico del país.

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2– RESPUESTAS Y ENUNCIADOS

La mejor ilustración de la vida del señor almirante G. Brown como marino y patriota de esta novel Nación, se encuentra en una mejor proporción cuando podemos destacar sus aportes personales al bien común en el devenir nacional. Como Brown era europeo y sus visiones distintas a los nacionales, la Historia Nacional debería reconocer la influencia de Europa desde antes de 1810, durante la independencia de estas “provincias” dominadas por España y posteriormente cuando Europa asumió un rol más globalizado en su representatividad mundial y adecuaron sus influencias en Iberoamérica. De esta manera podemos resaltar su accionar y opiniones en nuestra ex–colonia. Los enunciados construidos en este acápite surgen del análisis de los conocidos datos históricos anotados en el Punto 3, que incorporan los datos/hechos de la influencia europea en nuestro país durante el período estudiado en este importante Congreso Internacional

El almirante G. Brown destrozó la flota realista del Apostadero Naval de España y bloqueó la bahía permitiendo la rendición de Montevideo. Dirigió las acciones navales en la Guerra con Brasil con un éxito que lo hizo famoso en América y Europa; Por sus condiciones y personalidad fue convocado como funcionario o marino en distintas oportunidades de la larga e histórica guerra civil sufrida para definir nuestra identidad nacional en el concierto mundial.

Su aporte a esta Nación fue muy importante pero fue alternándose en el devenir histórico nacional, porque en aquel entonces sólo las grandes potencias disponían de Armadas permanentes actualizadas. Al contrario los países contrataban marinos y compraban los barcos sólo cuando los necesitaban. Por eso el Alte. Brown aparece en la Historia nacional en los momentos en que fue convocado. Sin embargo sin su actuación en la captura del apostadero naval de Montevideo, la Historia de Buenos Aires sería muy distinta.

Esta presentación despliega la Historia Nacional durante el período analizado por este Congreso desde el enfoque de un hombre de mar europeo nacido en una colonia europea, que conocía los programas de dominio europeos y el contexto de estas ex-provincias dominadas por España.

Hispanoamérica no recibió ayuda operacional de otras potencias de Europa como las recibidas por los angloamericanos en su guerra de la independencia. La lucha de los hispanoamericanos para lograr su independencia de Europa por esa misma razón fue más relevante y con destacadas acciones militares y navales. Con todo no podemos dejar de lado las intervenciones imperiales que afectaron las situaciones locales y la problemática local.

Desde Hispanoamérica: Desde el punto de vista local debemos aceptar que el logro de la independencia de la Argentina no fue un hecho aislado del resto de los pueblos iberoamericanos. Estuvo insertado dentro del mismo accionar político y militar, en el mismo momento histórico, luchando contra el mismo patrón y soportando la misma vivaz seducción de otro poder europeo, ante el silencio de los restantes imperios.

Puede ser que algunas ex–colonias no hayan actuado en las acciones militares, que varios pueblos quedaron librados de sufrir las batallas y que otros hayan soportado las acciones de guerra en su propia tierra. Todos éramos locales, teníamos el mismo patrón y estábamos sujetos a su designio. Aceptamos que España estuvo debilitada cuando fueron las invasiones francesas y que abandonaron a sus colonias, pero una vez en funciones, España quiso recuperar lo perdido y salió a castigar a los más rebeldes en sus propias colonias para dominarlos como siempre y persiguió a sus líderes sin discrepar con las colonias más calmadas. Sabíamos que una vez desafiado el patrón (declaradas las independencias) nadie en Hispanoamérica estaba liberado al castigo imperial y que a su momento llegaría si llegábamos a perder la guerra; Nadie podría calificarse como espectador lejano de estos acontecimientos porque lo que estaba en juego era la propiedad de la tierra (para España) y el derecho a ser autónomos (para los ex-colonos).

Exceptuando al que planeó y condujo la guerra, el que hayamos declarado la independencia en nuestra tierra y que las batallas finales fueran en otra colonia no descubre ninguna capacidad especial de los dirigentes locales, dado la batalla final es en una localidad y depende de los Jefes de las operaciones militares. El resto de las colonias debían esperar su resultado, para bien o para mal.

También es cierto que sin el éxito de la Batalla de Ayacucho ningún hispanoamericano hubiera sido libre, por más que otros países hayan adelantado su reconocimiento a nuestra independencia (la de Buenos Aires). Nótese que por definición éramos revolucionarios y lo fuimos hasta que los realistas cumplieron su destino en Ayacucho. La misma historia Argentina reconoce la independencia nacional luego que Inglaterra declaró en Londres que reconocía las independencias de Buenos Aires, México y Colombia en mayo de 1825.

El imperio europeo: Europa fue importante en todo momento para la historia de América y forma parte de su historia. Pero antes de desentrañar la significación de Europa y su accionar en el momento de las guerras de la independencia de Iberoamérica se visualizan aspectos de cómo Europa construyó su poder y cómo lo mantuvo vigente.

A fines de la Edad Media se produjo un cisma que será muy importante en la iglesia y en Europa. Ocurrió cuando ya estaba cristianizada casi toda Europa, se habían fundado las ciudades y las universidades, habían terminado las Cruzadas a Medio Oriente, estaban editadas la “Summa Theologiae” y la “Divina Comedia” y cuando los Papas nuevamente pudieron residir en Roma luego de su obligada permanencia en Avignón, Francia.

A fines del cisma, varios miembros de la Iglesia apoyaron el “renacimiento” de Europa y la tercera expansión de Europa, la colonización mundial.

Esta expansión europea fue la que generó ese impenetrable Poder mundial de Europa e históricamente lo hizo en dos etapas distintas.

La primera etapa expansiva: La primera etapa de la expansión mundial europea se inició tímidamente cuando los mercaderes del reino de Portugal en 1415 apoyados por la Iglesia y su príncipe, establecieron una red comercial con las costas de África y Asia, seguidos por el reino de Castilla y hablando de evangelización y descubrimientos. En 1479 ambos reinos y el Papa acordaron crear un Sistema de Consultas y consensos para respetarse los puestos comerciales de ultramar o sus nuevas posesiones o conquistas que oficializaron en esas reuniones de alto nivel. Las colonias quedaban reconocidas cuando no eran rechazadas en esas reuniones. En caso de conflictos de intereses de sus mercaderes prevalecía la fecha de la declaración de la captura o del establecimiento de una factoría o Fuerte.

Cuando en 1493 Cristóbal Colón volvió a España trayendo desde sus islas recién descubiertas grandes cantidades de oro, plata, especias y otros tesoros (al igual que los mercaderes portugueses), los pueblos de Europa quedaron deslumbrados y se sumergieron en las discusiones de las Reforma de la Iglesia desde el año 1517. Mientras tanto las naves de Portugal y Castilla conectaron con el comercio a casi todos los pueblos del Mundo con Europa. Y España no creó colonias en el exterior, creó provincias y propuso la evangelización en América y Filipinas. Al fin de su mandato puede decirse que lo lograron, aunque con las acusaciones que recuerda la historia.

Hubo diferencia con el dominio inglés. Aparte de las diferencias religiosas, los dominios ingleses fueron directamente “colonias” en un proyecto militarizado y sus colonos debieron educarse en Londres, mientras los castellanos fueron más independientes de la corona y regaron de universidades sus provincias de ultramar.

El costo de la inversión: Los mercaderes invirtieron y sustentaron -desde el inicio- todo el esfuerzo económico para preparar las naves, navegar y conectar el último puerto del mundo con Europa. Construyeron en los lejanos países de ultramar sus fortalezas para proteger sus almacenes y puertos. Compraban en Europa y vendían en los países de ultramar, donde compraban las materias primas que les pedía Europa. Supieron recuperar sus inversiones y tomar ganancias de las ventas de las mercaderías europeas por plata u oro (no había bancos ni mercados de cambio) y comprando en moneda local en los países de ultramar.

Segunda etapa: Terminadas las discusiones de la Reforma se inició una segunda etapa de esta expansión. Los mercaderes de Inglaterra, Francia, Holanda y de otros imperios -con sus misioneros protestantes y sin hablar de evangelización- participaron libremente en la búsqueda de colonias de ultramar y capturaron o adquirieron todas las colonias portuguesas de Asia y África y bienes de sus congregaciones religiosas.

Los nuevos imperios se sumaron al gran negocio de hacer colonias y sus reyes decidieron amparar a sus mercaderes privados de ultramar a cambio de la propiedad de las colonias. Dieron más poder a los mercaderes creando Compañías de Mercaderes en Londres, Amsterdam, París, etc., y les otorgaron el monopolio para navegar y operar libremente en determinados tráficos convenidos, es decir, fuera de los controles reales y sus leyes, aunque sus socios y empleados estaban obligados a cumplir sus leyes nacionales en sus metrópolis y/o en el exterior, con sus connacionales u otros europeos. Estas empresas armaron sus propios ejércitos y armadas, establecieron su propia justicia, nombraron sus gobernadores para operar en sus colonias, previa intervención de sus reyes. Las marinas reales estuvieron presentes y fueron costeadas o sustentadas con el flete del transporte de los caudales de los mercaderes hacia Europa.

Inglaterra: El gobierno de Inglaterra desde 1651, repitiendo los métodos de los Ibéricos en cuestiones de gobierno y administración a larga distancia y el viejo Sistema de Consensos, asumió el liderazgo de esta segunda etapa en su misión europea, apoyó militarmente a sus compañías de mercaderes y con sus fuerzas armadas se lanzaron a capturar todas las colonias portuguesas y holandesas de Asia y África (y controlarlas) para crear un poderoso y único imperio desde Europa para explorar los recursos del planeta e implantar una serie de ordenamientos mundiales similares (uno de cada imperio, inicialmente) que transformaron las fuentes del conocimiento y las aplicaciones prácticas de las ciencias, facilitando el encuentro de soluciones prácticas a varios problemas de la supervivencia y de la vida.

Los imperios eran autónomos y libres en sus dominios, pero en ultramar obedecían las decisiones del Sistema de Consensos de las Grandes Potencias y cuando tomaban una decisión (siempre unánime) cada imperio la hacía cumplir en su territorio y colonias, obligando a sus mercaderes a respetarla.

Cuando Londres lideró las reuniones de los imperios Europeos, pudieron montar un sistema económico-financiero de comercio universal, regularizaron las comunicaciones, pesos, medidas y consolidaron los precios de todas las mercaderías a través de distintos mercados libres creados en Londres y otras ciudades imperiales -excepto Madrid y Lisboa- por los que fueron unificando los formatos y las burocracias del comercio internacional, las características de los puertos, las RREE, las aduanas, etc. etc.

Provincias españolas de América y Brasil quedaron excluidas: Los imperios y sus mercaderes fueron normalizando y ordenando las relaciones económicas, sociales y comerciales con sus territorios de ultramar y dejaron para una segunda etapa las provincias americanas de Castilla y Portugal.

El Poder de Europa: El Sistema de Consensos de los Poderes Europeos y el hecho de actuar mancomunadamente contra las rebeldías de las colonias o contra quienes atacaban a los funcionarios europeos en las colonias, dio una imagen del “poder de Europa” no solo ante sus colonos, sino ante el resto de los reinos del mundo. Perfeccionaron la exploración de los recursos del planeta y seguieron buscando libremente nuevas colonias de ultramar o plata, oro, piedras preciosas, marfil, materias primas, otros minerales, etc. Varias veces se presentaron unidos para reprimir a los rebeldes o castigar a un rey que se negaba a negociar.

Sin embargo hubo crisis militares entre los poderes europeos en alguna colonia, pero fueron solucionados en las reuniones y negociaciones de consensos.

Para el período de este Congreso Internacional de Historia ( 1814 a 1857) todo el mundo estaba dependiendo del liderazgo de Europa, que pasó a ser la referencia de la economía mundial, punta de la educación y de los modos, formas, protocolos y conductas culturales (la civilización). Con su “división del trabajo” convirtieron las anteriores costumbres de los pueblos de ultramar a las imposiciones de la cultura Europa que a su vez era exigida por su creciente industria capitalista.

Las potencias unidas por decisiones en conjunto facilitaron el encuentro de soluciones a varios problemas de la civilización; Aunque sus mercaderes en su precipitación para sustentar sus viajes por mar u obtener buenas ganancias no tuvieron en cuenta el proyecto global del que formaban parte y provocaron la desaparición de muchas etnias y pueblos que resistieron a Europa y muchos fueron sacrificados, ante el silencio de Europa.

Brown en la historia: Sabemos que las ciencias son libres y buscan la verdad y como ya expresáramos, desde el punto de vista de la ciencia, los historiadores no observan el/los datos con ánimo de conocerlos sino por el contrario construyen sus hipótesis conceptuales (enunciados, planteos o conclusiones) respaldadas por los datos históricos del demostrativo. Cuando Einstein planteó su teoría de la relatividad, demandó a la ciencia para que busquen los datos que él desconocía. Con este espíritu cientifista y eludiendo las pasiones patrióticas se preparó el descriptivo (Relación del punto 3) que ha facilitado el armado de los conceptos que se vierten en esta presentación.

La vida del Alte. Brown aparece en el más convulsionado período histórico del devenir argentino y como sus valiosos aportes para la construcción de esta nación (exitosos y en el momento adecuado) fueron espaciados en distintos períodos y gobiernos, se incluye la problemática marítima en una historia nacional vista desde los intereses y la cultura de Europa, que coexistía con la vida de Brown. Así podemos relacionar su accionar profesional en el mar en un ámbito más amplio y general.

El marino, corsario y comerciante irlandés don Guillermo Brown llegó a este virreinato de España cuando los ingleses estaban autorizados para comerciar en estas colonias españolas y sabiendo que Londres era el único respaldo que tenía el reino de España y sus colonias. El Cap. Brown vivió la época de la creación de las Juntas en estas provincias españolas cuando los mercaderes ingleses hacían equilibrios para mantener sus negocios en el Plata y su obediencia a Londres, que protegía su ventajosa amistad con España. Recién en la época del 25 de Mayo Inglaterra pudo asegurar sus equilibrios en el Plata y proteger sus inversiones militares en España, garantizados por los impuestos que pagaban sus mercaderes que comerciaban libremente en América.

Don Guillermo era conocedor de luchas por la libertad desde su patria natal y a poco de llegar al Plata se distanció de los otros mercaderes ingleses. Fácilmente entendió a los patriotas del Plata que eran amigos del libre comercio que pregonaba Inglaterra, supo de sus problemas y de las divisiones locales entre monarquistas e independentistas. Pero como Brown era beneficiario y amante del libre comercio se unió a los independentistas con su espada en mano, cuando todavía el Fuerte Buenos Aires izaba la bandera española. En su primera aportación a Buenos Aires fue un gran aliado de Argentina.

Nótese que el Alte. Brown cuando derrotó exitosamente a la flota naval española y facilitó la captura de Montevideo y del Apostadero Naval de España (1814) protegió no solo el libre comercio del Plata sino la vida de los patriotas platenses que eran acusados en España de ser insurgentes; También afirmó la autonomía del Poder de Buenos Aires porque dejó sin puertos a los españoles en su colonia del Plata. Y esa seguridad porteña luego de la caída del Apostadero Naval se reflejó también en la serenidad del Gral. San Martín cuando preparó (desde la nada) su gran Ejército de la Campaña Libertadora a Chile y Perú, protegido entonces por Güemes de los españoles en el Norte y por Artigas de los portugueses en la Banda Oriental. Buenos Aires desde entonces se sentía independiente y buscaba su integración y definición como Estado.

Durante los vientos libertarios de 1813 a 1815 el Alte. Brown volvió a ofrecer su espada en la campaña corsaria al Pacífico de 1816 cuando deliberaba el Congreso Nacional de Tucumán; aunque tuvo diferencias con el Cap. Bouchard y conoció las quejas del Gral. San Martín sobre la actitud corsaria de esa flota. Quizás por esta razón cuando navegaba hacia Buenos Aires prefirió seguir hacia el Norte, eludiendo presentarse para rendir cuentas de su crucero corsario.

Todavía residía la vocación comercial en el alma de ese marino patriota. Probables conflictos de un irlandés que conoció la voracidad de Inglaterra en Irlanda y sabía o presentía que los ingleses querían mucho más que el libre comercio, que estaban buscando quebrar la hermandad hispana reinante en América, para dominarla.

Pasado un tiempo ocurrió el cambio del Alte Brown. Fue en octubre de 1818 después de tres años de ausencia. Volvió a Buenos Aires para enfrentar los cargos en su contra como lo hacen los hombres de bien. Había decidido ser un “nativo” en Buenos Aires en vez de ser un buen marino irlandés. Y desde entonces aceptó correr la suerte de los porteños y se integró a esta nación como un ciudadano más. Fue juzgado, sentenciado y tuvo la suerte de ser indultado. En 1822 como para ratificar su lealtad para con este pueblo se dio el lujo de mudar a su familia a Buenos Aires donde se radicó en forma definitiva y además tomó partido para defender a su nueva patria.

Los que leen la Historia exigen aclaraciones y las intervenciones del Alte. Brown en Buenos Aires deben interpretarse históricamente.

Si se presentan los últimos hechos desde el solo punto de vista de su vida como hombre de mar, podrían manifestarse como poco claros o no tan gloriosos en el quehacer de la Patria. Sin embargo si esos mismos hechos son presentados desde un punto de vista integral de la historia, cuando Buenos Aires soportaba una increíble lucha o guerra civil entre los europeístas y localistas que les impedía la formación de un Estado-Nación argentino, nuestro protagonista queda incluido en otro tipo de valoraciones. Nótese que los políticos locales de aquel entonces presentaban los extremos de una misma realidad, cuyas decisiones estaban enturbiadas por los intereses de Europa. La historia los refleja. Y no podemos negar que hubo guerras y confusión en estas provincias por la intervención de los comerciantes europeos.

Cuando fue la Guerra con Brasil y hubo que enfrentar a la increíble flota enemiga, Buenos Aires volvió a llamar al Alte. Brown para conducir las operaciones navales y con sus pocos barcos y marinos y sorprendente audacia e inteligencia pudo neutralizar la superioridad numérica en naves y equipos enemigos. Logró proteger el abastecimiento al ejército republicano en operaciones en el Brasil expulsando a la armada brasileña del Río Uruguay. Con su bajo presupuesto no pudo presentar batalla naval a la flota del Brasil, pero rechazaron el ataque marítimo contra Carmen de Patagones y castigaron el tráfico de mercantes que atendían el comercio internacional y costero del Brasil de tal manera que llamó la atención de los europeos como muy poco marinos británicos pudieron hacerlo en el mundo. El embajador Ponsomby decía en una carta al ministro inglés de Río de Janeiro: “¿V. E. no ha oído nunca hablar de Brown? ¿No está enterado V. E. de lo que puede hacer tan fácilmente con cinco buques en un río como el de la Plata, lleno de bancos y fuertes corrientes, que pueden provocar la destrucción de cualquier barco?”

Luego el Alte. Brown fue un patriota local con las mismas oportunidades que los residentes nativos y se destaca su sentido común. Sabía que no se podía contra Europa sin el apoyo de algunas de sus Potencias y fue prudente y supo alejarse de los fundamentalistas de la larga guerra civil (1820 en adelante). Esa mesurada capacidad civilizada le permitió pertenecer sin atacar a sus adversarios políticos y fue respetado.

Por eso el Alte. Brown fue convocado tanto por los unitarios como por los federales a quienes les brindó su lealtad y saber, el país necesitaba la lealtad de sus hombres de bien para proteger la cosa pública de los argentinos y su dignidad como novel Nación. Brown prestó sus servicios en forma honorable en aquellos difíciles momentos nacionales y lo hizo bien, como otros próceres que se ofrecieron para servir a la patria.

La historia lo respeta por su coraje personal y por integrarse a esta nacionalidad, mientras otros extranjeros lograron fama y/o gloria y regresaron a Europa.

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