EL SEÑOR ALMIRANTE D. GUILLERMO BROWN.
CAMPAÑA EN LA GUERRA CON EL BRASIL.
Por el Dr. Juan Carlos Arellano Nasso

25 Páginas A4

 

INDICE

El Agua

A Modo de Biografía

Nuestro Tema

La Expedición de los "33 Orientales"

 
 

Es lógico que la vida, sea el reflejo de algunas circunstancias: la ascendencia, el lugar de nacimiento, la crianza, la cultura, la religión, la época y el medio en que tuvieron que desenvolverse los hombres. Nadie puede evadir dichas circunstancias, por ello no lo hizo Nuestro Libertador del Mar: El Señor Almirante Don Guillermo Brown.

El Agua: Cada vez más, los hombres nos damos cuenta, en forma tardía y no total, que el agua es uno de los elementos esenciales de la vida.

Desde muy antiguo se consideraron esenciales cuatro elementos: 1) el agua, 2) la tierra, 3) el aire, 4) el fuego, es por eso que todas las religiones los consideraron a estos cuatro elementos, como sagrados.

Por ejemplo el dualismo persa, consideraba a los cadáveres impuros, por ello, no los enterraban, ni los arrojaban a las aguas, ni los quemaban, ni esparcían sus cenizas al aire, porque hubiera significado, una profanación, a la tierra, al fuego, al agua, o al aire.

Debemos tener en cuenta además, que el agua forma parte de nuestro organismo en más del 50 %, y que sin ella no hay forma de vida posible, y que nuestro planeta está formado en más de tres cuartas partes, por espacios ocupados por agua.

Si recordamos nuestros conocimientos históricos, veremos que las grandes civilizaciones se formaron a la vera de espacios ocupados por el agua.

¿Hubiera existido la Civilización Egipcia, sin el Río Nilo? La respuesta es obvia, NO; hubiera sido un pedazo más del gran desierto del Norte de África, con un casi nulo régimen de lluvias. Los desbordes del curso del Río Nilo, hicieron que las tierras yermas se constituyeran en tierras fértiles de las que podían, obtener más de tres cosechas al año, ello casi sin laboreo.

El Río Nilo, en el máximo de sus inundaciones tiene un caudal de unos 13.000 metros cúbicos por segundo.

Recordemos también que en aquella época, las nacientes del río, los Lagos Ecuatoriales Alberto y Victoria Nyanza, no se conocían, ni se sabía de las torrenciales lluvias que sobre ellos caían, en Egipto en cambio no caía una sola gota

La otra característica de este Río, es que es uno de los pocos que corre de Sur a Norte, pues casi todos los ríos corren en sentido inverso. Eso se debe a su peculiar fuente, los Lagos Ecuatoriales, que ya nombramos.

La rica mitología egipcia atribuía los desbordes, a las lágrimas de la Luna, Isis, que lloraba la muerte de esposo, Osiris, tragado por las tinieblas de la noche, pero que renacería con el alba, matando a su captor.

Pero ese no es el único ejemplo que nuestra memoria puede encontrar. El otro ejemplo que nuestra memoria guarda al respecto, es el Mar Mediterráneo. En sus costas florecieron las civilizaciones: helena, cartaginesa, fenicia y la gran civilización romana, que junto con la helena, y la hebrea, son la base de lo que hoy se ha dado en llamar, no con mucho acierto, a mi entender; CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL.

Fueron los fenicios los primeros grandes navegantes de la antigüedad, a punto tal que por el uso comercial de la navegación pusieron en contacto a civilizaciones muy distantes, que de no haber sido por la navegación fenicia, hubieran demorado muchos siglos en comunicarse, conocerse y en algunos casos fundirse.

Los Romanos llamaron al Mar Mediterráneo, a fines de la República, "Mare Nostrum", pues dominaban tanto la cuenca Occidental, como la cuenca Oriental, de ese mar.

No puedo dejar de recordar, que hay en Roma, la para mí inigualable Roma, en la Avenida de los Foros Imperiales, un grupo de monumentos modernos, hechos de ladrillo y mármol: 3° muestra a Roma en la época de la su fundación, el 2° en la época de República, ya en él, el Mar Mediterráneo aparece denominado como "Mare Nostrum". El 3° la muestra a Roma, durante el Imperio, continuando la misma denominación.

No podemos olvidar que en la cuenca Oriental del Mediterráneo, "Mare Nostrum" florece la civilización Hebrea, el primer monoteísmo del Mundo, y que en dicha civilización nace Nuestro Redentor: JESÚS.

En la cuenca Occidental de ese Mar siglos después verán la luz, dos de las más grandes ciudades Marineras del la Historia: Génova, navegante y comerciante por excelencia, y la gran maravilla que es Venecia, la Serenísima República, una sobre el Adriático, y la otra sobre el Tirreno, ambos mares integrantes del Mediterráneo. Sin olvidar a dos perlas: Nápoles de imponente belleza, y la otra Marsella gran puerto, ambas unión de culturas diversas. Los hijos de todas estas civilizaciones son marinos excelentes, el mar forma parte integrante de su existencia.

Estos ejemplos pueden repetirse en otros lugares del mundo con costas ó islas en grandes Océanos ó Mares, valga decir como ejemplo: China y Japón, y al recordar al Imperio del Sol Naciente, nadie puede olvidar el nombre de un gran Marino, el Sr. Almirante Isoruko Yamamoto, ello sin relaciones políticas de ninguna especie.

Igual cosa podemos decir de los ríos. Eufrates y Tigris donde florecieron dos civilizaciones distintas: Caldea y Asiría. Una estudió las matemáticas y la astronomía, la otra hizo de la guerra sin cuartel su escénica. , Ambos ríos forman la Mesopotámica Asiática; ¿quien al pensar en ella, no piensa casi en forma automática en la Mesopotámica Argentina?, formada por los ríos Paraná y Uruguay.

La palabra Mesopotámica significa en griego, "Tierra Entre Dos Caudales", en la Argentina esa tierra se dividió en tres provincias, Misiones, Corrientes, y Entre Ríos de una belleza irresistible. Los dos ríos que las bañan, son diferentes: el Paraná es majestuoso de gran caudal y fuerte corriente, su caudal medio es de 17.300 m 3 por segundo, baña una cuenca de 3.100.000 Km 2 sirve de límite entre Brasil y Paraguay, al recibir las aguas del Río Iguazú, en la Triple Frontera, sirve de límite entre los estados ya nombrados y la Argentina, discurre luego por territorio argentino, desembocando en el Plata en un Delta, desgraciadamente, dicho Delta, muy descuidado en todo aspecto.

Él fue testigo de hechos históricos de singular importancia en nuestra historia, él fue el primero en ver flamear por primea vez a la Enseña Patria, creada por el "Jesús de la Revolución de Mayo", como llamó el General Mitre, a nuestro General Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González, ese gran hombre que todo lo dio y nada pidió a la Patria.

Fue testigo también el bautismo de fuego del glorioso Regimiento de Granaderos a Caballo, en el combate de San Lorenzo, comandados por el General José Francisco de San Martín y Matorras, Libertador de Medio Continente Americano; y también en sus aguas se libró el combate de la "Vuelta de Obligado", en donde el heroísmo se impone al número y a la prepotencia, y se hacen imborrables los nombres de Thorne, "El Sordo de Obligado", y el de Mansilla.

Ese imponente y caudaloso, ese río es el que permite la salida al mundo de gran parte de la riqueza Argentina.

El Río Uruguay, es también imponente, pero bucólico, sus aguas me acunaron con su sonar al discurrir sobre el "Salto Chico", con una sensación de paz, que sólo he vuelto a sentir a su vera. Un poeta lo llamó "camino que anda", y los poetas suelen ser acertados en sus definiciones.

El Uruguay, es eso, por la quietud de sus aguas, y el murmullo que dan al discurrir, el que sólo es percibido por las almas que lo quieren oír. Al anochecer, o al alba, diría que es casi una canción de cuna, cantada por una madre a su hijo.

Él fue testigo también de grandes hechos de nuestra Historia, en su ribera nació el impar creador de nuestro Estado constitucional el General Don Justo José de Urquiza, y vio la homérica defensa de Paysandú.

Su caudal es de 4.622 m. cúbicos por segundo, y baña una cuenca de 370.000 Km 2 .

Hoy hombres venidos de tierras heladas, pretenden ensuciar sus aguas, en complicidad con algunos americanos.

Los grandes espacios ocupados por el agua, dada su importancia vital y estratégica, no sólo producen beneficios de todo tipo, sino y por ello mismo, provocaron, provocan, y provocarán conflictos políticos, geopolíticos y militares, como lo veremos más adelante.

Ambos ríos nacen en el territorio de la hoy República del Brasil y en su discurrir hacia el Plata, sirven de frontera entre: Brasil, Paraguay, Uruguay y la Argentina, sirviendo de límites internacionales, por lo que detentan el "Estatus Jurídico de Ríos Internacionales", por ello ningún Estado ribereño puede atribuirse el dominio absoluto de sus aguas.

Trasladando dicho "Estatus", al plano del Derecho Civil, para ser más claros, son una especie de medianera entre las soberanía de los Estados que ellos deslindan.

Ningún Estado divido por sus aguas, goza de soberanía plena sobre ellas, debiendo en toda circunstancia contar con la aprobación del otro Estado, para la realización de obras ribereñas ó que modifiquen o alteren su curso o condición. Eso es lo que el país debe tener en cuenta.

Esos dos grandes Ríos, el Paraná y el Uruguay, forman una de las más grandes cuencas hídricas del mundo: "La del Plata". Dan vida, dan riqueza, son además de una belleza sin par. Por ello debemos estar atentos en su cuidado y defensa. Ellos dan sus aguas para formar el Río de La Plata. Su descubridor Don Juan Díaz de Solís, lo llamó "Mar Dulce", lo que hoy puede parecer una exageración, pero no lo es por las circunstancias históricas de su descubrimiento y por ciertas características que el río presenta, sobre todo en la margen oriental.

Esta cuenca del Plata, fue el escenario de muchos de los hechos más gloriosos de Nuestro Gran Almirante: Don Guillermo Brown.

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Modo de Biografía: Nuestro Almirante Don Guillermo Brown, nació en Irlanda, y como todos sabemos Irlanda es una gran isla, ubicada al NE. de Europa, de aproximadamente 82.200 Km 2 de extensión, bañado por el Océano Atlántico, el Mar del Norte y el llamado Mar de Irlanda, su clima es suave y el color verde de sus praderas es proverbial.

Pero como en toda isla, el mar tiene presencia en todo su territorio, aunque el lugar diste algo de la rivera, este el caso de Don Guillermo, que vio la luz en el pueblo de Noxford, el 22 de junio de 1777. El poblado está cerca del río Moy, en el ducado Mayo.

"Siendo aún niño su padre lo lleva a los Estados Unidos, radicándose en Filadelfia cuando tenía nueve años" (CUTOLO V. O. Nuevo Diccionario Bibliográfico Argentino, Editorial Elche, Buenos Aires 1968).

Todos recordamos, que Filadelfia es una las ciudades más antiguas de los Estados Unidos, fue ella su capital original. También recordamos que es hoy la capital del Estado de Pensilvania, que en ella se reunió el Congreso de las 13 Colonias y que el 4 julio de 1776 declaró la Independencia de ese país, de Gran Bretaña.

El ciudadano más ilustre de la ciudad, de todos los tiempos fue Benjamín Frankiin, uno de los grandes cerebros del mundo, que bien pudo ser Griego y Romano, ello por la vastedad de su conocimiento y lo bueno de su carácter, desde la Física, la Política, y la Filosofía, en todo se destacó.

Seguramente percibió Guillermo Brown, siendo un niño, en ese lugar sintió el hálito de la obra recién efectuada en la ciudad, ese hálito que no es otro que el ideal de libertad, y democracia, que fueron su ideal, para la que sería su Patria de adopción.

A los once años de edad, se incorpora como grumete en un buque mercante norteamericano. "Grumete", Era el niño aprendiz de marinero, que por su agilidad, acomodaba las velas, en los lugares más altos de la arboladura del navío.

Seguramente todos y sobre todo las damas, dirán ¡pero era un nene! Es cierto, pero a esa edad en aquellos años se comenzaba a ser hombre y en su caso y algunos otros se empezaba a ser un gran hombre.

Fueron el mar, y los buques, los maestros del Gran Marino, no cursó una escuela de formación, se hizo él mismo, navegando dominando los bajeles y dominando el mar.

En varios aspectos, encuentro modestamente yo, una similitud, con otro Gran Hombre de Mar, me refiero al Gran Almirante del Perú, Don Miguel Grau y Seminario. No fueron exactamente coetáneos, pues nuestro Almirante nació en 1777, como ya lo dijimos, y el Almirante Grau y Seminario, nació en 1834, en la ciudad del San Miguel de Piura, hijo del Sr. Tte. Coronel de los Ejércitos de la Gran Colombia Don Juan Manuel Grau y Berrio, y de la dama piurana Doña María Luisa Seminario del Castillo, a los diez años se incorpora también como grumete en buque mercante el "Tesuca".

También Grau, se hace marino desde niño. Uno a los 10 años y Brown a los 11 años.

Ambos llegan en el escalafón de la Marina Mercante al grado de Capitán. Ambos tienen una vida llena de aventuras, luego ambos se incorporan al Escalafón de la Marina de Guerra, de sus respectivas Patrias.

Brown y Grau, siempre se enfrentaron a enemigos con mayor poder militar, baste recordar la disparidad de medios con que contaba el Almirante Argentino, cuando con sólo cuatro buques enfrenta a casi cuarenta del Imperio del Brasil, y es cuado dice: "¡Fuego rasante que el pueblo nos contempla!". Algo similar ocurre con Grau en la trágica Guerra del Pacífico, sólo él y su "Guascar", y el "Independencia", contra toda la Escuadra de Chile.

De Grau dirá nuestro gran Tribuno el Dr. Aristóbulo del Valle": ¡Misterioso prestigio de la más bella de las muertes! ¡Parece que la patria del marino se hubiese ensanchado hasta los limites extremos del continente americano para que todos los hombres que habitan su suelo puedan llorarle como al mejor de sus conciudadanos"!.

En efecto Grau cae en la trágica Batalla Naval de Punta Angamos, contaba en ese monto cuarenta y cinco años, Brown después mil gloriosas batallas muere en ésta, su casa, a los setenta y nueve años. Ese es el único hecho que los diferencia, porque así lo dispuso Dios.

Ambos fueron nautas, militares y patriotas, ambos vivieron en el mar, y en él defendieron a sus patrias.

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Nuestro Tema. Los Justos Títulos: En forma más o menos coetánea dos naciones Occidentales, consiguen liberarse de los Musulmanes, que ocupaban su territorio desde hacía cuatro siglos son: Portugal y la recién nacida España.

Decimos recién nacida, porque España tal cual la conocemos, tiene su origen en el casamiento de Fernando de Navarra e Isabel de Castilla.

Al ocupar los españoles Granada termina la presencia de los árabes en la península. Ese mismo año Isabel contrata a ese insigne Marino genovés, que fue Cristóbal Colón, quien descubrirá aún sin saberlo las Indias, primer nombre de América, pues se creía que se había llegado a la India.

"Hasta el siglo XV los europeos sólo conocían su continente, el norte de África y el oeste de Asia. En cuanto Oceanía, América, y la mayor parte de África eran completamente ignorados..." (Historia Universal, Tiempos Mordernos y Contemporáneos. T. III H. Trevisan y J. Sidllan, Pag. 153, Buenos Aires, año 1942).

Los portugueses habían comenzado antes sus viajes marítimos, porque habían conseguido liberarse de los Musulmanes antes que España, y a instancia de Don Pedro el Navegante, ese gran visionario, que nunca navegó, pero sin perjuicio de ello fue un Gran Marino, comprendió o intuyó que el mundo era mucho más grande que el que los hombre conocían. Ellos fueron, quienes navegando la costa atlántica de África, consiguieron doblar el Cabo de las Tormentas, a quien Don Pedro denominó en forma definitiva "Cabo de Buena Esperanza", ¡maravillosa intuición!

Después, los portugueses que habían navegado por las costas de África y Asía, como lo dijimos más arriba. Llegan a tocar las costas de Brasil (1500). Quien lo hace, es Pedro Álvarez Cabral.

Así se planteó un conflicto jurisdiccional entre España y Portugal, pues se ignoraba la existencia del nuevo continente, y se supuso que ambos reinos habían llegado al mismo lugar del lejano Oriente.

En esas circunstancias el Sumo Pontífice Alejando VI, dictó las Bulas (2) "ínter. Et Coetera", las llamadas "Bulas Alejandrinas", que establecían, la primera, una línea imaginaria que pasaría a cien leguas de las islas de Cabo Verde, que dividía el Océano Atlántico en dos partes.

Ante el error de cálculo que contenía, lógico para la época, se dictó la segunda Bula, finalmente ambos reinos firmaron el Tratado de Tordesillas el 7 de junio 1794, que aparentemente puso fin al problema jurisdiccional entre ambos reinos, pero sólo aparentemente.

Portugal nuca dejó de tener en cuenta sus objetivos Geopolíticos en Sud América, y ese objetivo era ni más ni menos, extender sus dominios hacía en Sur, luego, una vez descubierto, llegar a las márgenes del Río de la Plata, por ello Pedro Lobo funda en sus márgenes, una ciudad de ensueño que casi todos conocemos, me refiero a Colonia del Sacramento, en el año de 1680.

Aunque la actitud portuguesa era arbitraria y violaría al tratado firmado por los dos reinos, España demora mucho en reaccionar en forma concreta, noventa y seis años, tal fue su estado de postración durante el gobierno de los llamados Austrias Menores.

Recién hubo una reacción al Gobernar España, don Carlos III, que pertenecía a la Casa de los Bombones, un gran rey de España, tercer rey español de esa Dinastía.

Actúa en estas tierras un gran militar, Don Pedro de Cevallos., primero como Gobernador de Buenos Aires, y luego, lo veremos, como Virrey del Río de la Plata.

Pero detengámonos, Carlos III, fue un déspota ilustrado, es decir un hombre que en el gobierno hacían todo lo posible para el bien de su pueblo, pero sin su participación, todo por el pueblo pero sin el pueblo. Hubo varios "Despostas Ilustrados" en distintas puntos de Europa, que dieron a sus países mucha gloria y bienestar, fijando sus futuros destinos políticos.

Por sugerencia del ex oidor en América, Don Pedro Gallardo y Florit, en ese momento miembro del Consejo del Reino, Carlos III manda fundar el Virreinato del Río de la Plata, el que comprendía territorios que había dependido del Virreinato del Perú, y hoy son las Repúblicas: Argentina, Uruguay, Paraguay, Solivia, parte Sur del Estado de Río Grande del Sur, parte Sur de la Capitanía General de Chile, desde el Río Bio-Bio, hasta la confluencia de los dos Océanos.

El nuevo ente político era bio-oceánico, por el Sur y por el Norte. La actual Bolivia, tenía salida al Océano Pacífico (ver Ricardo Levene (P) y Ricardo Leven (H) "Historia Argentina y Americana", Editorial Omeba, Buenos Aires, Pág. 229 y siguientes, y mapas de las Págs. 236 y 277 y sobre todo el Mapa de la pág. 196, TI, de Historia Argentina, de Diego Abad de Santillán Editorial TEA. Buenos Aires - 1965. Se acompaña a este Trabajo, el último mapa citado).

De esa cartografía surge que la Intendencia de Potosí trascendía los Andes y el Océano Pacífico la bañaba, teniendo un puerto natural de importancia, como es el de Cobija.

Ordena el Rey Carlos III, al ex Gobernador de Buenos Aires, Don Pedro de Cevallos dirigirse a estas tierras, que ya había conocido, y le entrega un pliego cerrado, que sólo podía abrir al llegar a su nuevo destino, nuevo, pero conocido, Don Pedro, cumple como buen militar, no era un miliciano, había sido en su anterior e inmediato destino militar, nada más y nada menos, que Capitán General de Armas de la Ciudad de Madrid. Se encuentra al llegar de nuevo a estas tierras y abrir el pliego, que se había creado el Virreinato del Río de la Pata, último fundado por España en estas tierras de América, con los límites expuestos más arriba, y que él había sido designado su primer Virrey.


Croquis del Virreinato del Río de la Plata,
con sus intendencias.

Por ello su primer objetivo, fue sacar a los portugueses de la Banda Oriental, lo que cumple, dando prueba además del coraje de las tropas criollas, por él comandadas.

Así se va formando el campo de operaciones en el que tendrá que actuar nuestro Almirante, en la que para mí es su más brillante página, la Guerra con el Imperio del Brasil.

Debemos recordar, que don Guillermo llega al Plata en 1809. Estaba ya casado con Elizabet Chitty.

La Revolución del 25 Mayo de 1810, es un triunfo en Buenos Aires, pero no así en Montevideo, pues Joaquín Soria, Gobernador de la Banda Oriental, un legitimista a ultranza, rechaza a la 1° Junta de Gobierno Patrio.

Ante esta situación que aseguraba Montevideo a los peninsulares, la Junta de Buenos Aires, manda a esa ciudad, al Dr. Juan José Paso, que había salvado el Cabildo Abierto del día 22 de mayo de 1810, al contestar al discurso del Fiscal Villota, para convencer a los montevideanos que enviaran sus representantes a Buenos Aires, como las demás divisiones políticas del Virreinato. No olvidemos que la Junta gobernaba a nombre de "Nuestro Muy Amado Señor Don Fernando Vil". Faltaban aún seis largos y sangrientos años para el 9 de julio de 1816.

Pero no le fue bien al Dr. Paso en su misión en Montevideo, si bien hubo un Cabildo Abierto, la mayoría: militares y comerciantes peninsulares, votan contra del reconocimiento a la Junta de Buenos Aires. Se lo manda detener y casi es fusilado, salvándose de morir por el sólo hecho de que el Señor así lo quiso.

Montevideo, fue una importante base realista contra la Revolución de Buenos Aires de 1810, y las acciones que desde allí ejecutan los realistas, produjeron importantes hechos de armas, no olvidemos que las Baterías Libertad e Independencia en Rosario, que fueron puestas bajo las órdenes de nuestro Gral. Belgrano, en donde flameó por primera vez nuestra Bandera Nacional, tenían por objeto detener a la escuadra española con base en Montevideo, que diezmaba los campos sobre los Ríos Paraná y Uruguay.

Ese fue el motivo, por el que el Regimiento más glorioso de Nuestro Ejército, el de Granaderos a Caballo tuvo su bautismo de fuego en San Lorenzo, al mando del Libertador General José Francisco de San Martín, en donde muere el heroico Oriental Capitán: Justo Germán Bermúdez.

Es de destacar que el resto de la Banda Oriental era favorable a Buenos Aires, la resistente era Montevideo capital de la Banda Oriental, sede del poder español, y fundamentalmente con una población, que estaba integrada por burócratas, militares, y comerciantes, elementos que por lo general, no partían migas con las ideas que representaban la Revolución.

Ese hecho no se daba en la campaña, donde casi todos vivían de la ganadería, y la venta de tasajo, sebo y cueros, ellos al contrarío apoyaban a la Revolución.

Los líderes del campo Oriental fueron entre otros José Gervasio de Artigas, su hermano Manuel, y el Capitán Oliden.

Finalmente el General español, Francisco Javier de Elio último Virrey del Río de La Plata, quien moriría fusilado por los Liberales españoles, se ve obligado a refugiarse en Montevideo, porque casi todo el territorio de la Banda Oriental estaba en poder de los partidarios de la Revolución de Buenos Aires.

Es en esa época, es en la que la figura de nuestro Almirante comienza a tomar sus verdaderas dimensiones.

Un sitio, al puerto de las características del de Montevideo, construido sobre una bahía, seguro y de buen acceso, de poco sirve, si no va acompañado de un bloqueo, allí es donde la figura de Brown se agranda, luchando con sus escasos medios contra la Armada Realista.

Brown apresó la Goleta nuestra Señora del Carmen, lleva alimentos y pertrechos a las Fuerza Patriotas en la Banda Oriental, realiza una serie de hazañas más, que demuestran su valor y su adhesión a la causa de Mayo.

En 1814 el Directorio le otorga el grado de Teniente Coronel, siendo por ello el Jefe de la Escuadra, si es que los pobres navíos con que contaba Guillermo Brown, merecían este nombre.

Pero ya lo dijimos anteriormente, una de los rasgos que caracterizaba al Almirante Don Guillermo Brown, era NO retroceder ante una situación de clara desventaja miliar, es así que con pocos medios, con relación al enemigo el 11 se marzo de 1814, inicia el ataque a la Isla de Martín García, que por su ubicación es la llave del Río de la Plata, y en consecuencia de toda la cuenca, al principio el ataque fracasa en apariencia, al día siguiente Brown, vuelve a atacar y los españoles deben abandonar Martín García.

¡Esa Batalla Naval: "Martín García", es el Bautismo de Fuego de nuestra Gloriosa Marina de Guerra!

"Luego los españoles se retiran a "Arroyo de la China" donde perseguidos por Nother, libran un terrible combate el día 24"

"Las fuerzas navales, mejoraban la táctica del bloqueo, los relistas que se ven obligados a reparar desastres, encomendaron al capitán Miguel Sierra, la misión de presentar a Brown y a su Escuadra una nueva batalla. El 4 de mayo de 1814 se libra la batalla de El Buceo. Se libran otros encuentros, consiguiendo aniquilar el poder naval del enemigo y precipitan la entrada triunfal de nuestras naves al Puerto de Montevideo" (Julio Aramburu. "Historia Argentina" T. I °, 7 a Edición, Buenos Aires, 1949, Págs. 303-304".)

La Guerra con el Imperio del Brasil tiene los siguientes antecedentes, de acuerdo a lo que sostiene Julio Aramburu en la misma obra T. II, Pág. 128, " la ocupación de la Banda Oriental por la fuerzas portuguesas fue el origen del conflicto con el Brasil". "En efecto el Gobernador Martín Rodríguez gestionó vanamente ante la Corte de Río de Janeiro la desocupación del territorio que se agravó por la campaña anexionista que efectuaban los invasores". (Se acompaña mapa del teatro de operaciones de la Guerra con el Brasil, Diego Abad de Santillán, Obra Citada T. II, Pág. 202).

Continúa diciendo la obra ya citada:"En efecto, obedeciendo a una maniobra política apoyada por algunos Orientales el 31 de julio de 1821, se reunía un Congreso en Montevideo para declarar a la Banda Oriental desligada como parte integrante de la Provincias Unidas del Río de la Plata e incorporada como provincia portuguesa al Reino de Brasil bajo la denominación de Estado Cisplatino". "Sin embargo el propósito político no representaba la opinión de la mayoría de los Orientales que anhelaban la independencia, pero en el fondo, la decisión tenía la gravedad de intentar la desintegración de la unidad del territorio argentino".

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La Expedición de los "33 Orientales". Ese cuadro de situación político tuvo su condigna respuesta, la que fue hecha como correspondía en dos formas, la 1 a por el medio diplomático, el Gobernador Gral. Martín Rodríguez; envía a Río de Janeiro, a Valentín Gómez para que como Pleniponteciario de las Provincias Unidas del Río de la Plata, llegue a un acuerdo para obtener la devolución de la Banda Oriental del Río Uruguay, mandando también al Gral. Estanislao Soler, para que en el futuro campo de operaciones, haga saber a la población que las Provincias Unidas harían todo lo posible para hacer honor a sus obligaciones para con ella. La 2 a tuvo un carácter militar, pero cargado de un profundo romanticismo: es la Expedición Militar al Mando de Juan Antonio de Lavalleja, llamada de los "33 Orientales".

Los expedicionarios salieron de San Isidro, el 10 de abril de 1825, y desembarcaron en la playa de "La Agraciada". Debemos recordar que en los expedicionarios había un mayor número de porteños, que de Orientales.

La expedición de los 33 Orientales, contó con el apoyo de todos los Orientales, y obtuvo una serie de triunfos militares, el General Don Fructuoso Rivera se plegó a la Expedición y obtuvo el triunfo del Rincón de las Gallinas, y se puso sitio a Montevideo.

La consecuencia directa de este cuadro de situación político - militar-, fue el Congreso de "La Florida" que agosto de aquel año proclamó que: La Banda Oriental formaba parte indisoluble de la Provincias Unidas.

La negativa del Brasil a todo trato, y los triunfos de Lavalleja, hicieron que el congreso autorizará al gobierno, a proveer todo lo necesario para la defensa del territorio Nacional, y a repeler por las armas la Agresión del Imperio del Brasil, pues los primeros actos de la guerra se habían producido por la agresión de la flota imperial al mando de José Ferreira Lobo, que bloqueaba los puertos de la Banda Oriental y los de la Provincia de Buenos Aires.

Miremos esta Guerra desde dos ángulos. El ángulo absolutamente Histórico, fue una guerra Homérica, una ciudad sitiada la Nueva Troya, que es Montevideo, y los hechos de armas tanto en el mar, como en tierra, son dignos de los versos de Homero.

El valor de nuestros hombres en todos los campos de operaciones, tanto en el marítimo librado por la más que modesta flota Argentina. Modesta sí en medios, pero grande en el valor de sus tripulaciones, que sin importarles nada sus vidas, todo lo entregan en aras de la Patria.

Junto al Almirante podemos citar también a figuras, como las el Coronel de Marina Tomás Espora, Francisco Drummond, Leonardo Rosales y tantos otros.

El ejército que tuvo hombres de valentía e inteligencia, como Federico Brandsen, José Mana Paz, Martín Rodríguez, Jerónimo Espejo, Juan Lavalle, Carlos María de Alvear y tantos otros.

Se obtienen en tierra, triunfos como Yerbal, Bacacay, Ombú, e Ituzaingó, que decidió la suerte de la Guerra, magnífico triunfo del Arma de Caballería.

Hemos citado a Federico Brandsen, que tampoco era hijo de estas tierras, al igual que Brown. El era francés, había estudiado en el Liceo fundado por el Emperador Napoleón I, y luego servido a sus órdenes, en un Regimiento de Húsares, cuyos Oficiales eran Nobles. Vino a América después de Waterloo, con toda la experiencia que le habían dado las Guerras Napoleónicas, era uno de los integrantes del Estado Mayor del General Carlos María de Alvear.

Se dice, que al estar planificando la Batalla de Ituzaingó, el Comandante en Jefe indica el lugar donde debía efectuarse la carga más profunda contra el enemigo.

Brandsen manifestó militarmente a su superior, que en el sitio elegido había una profunda hondonada que dificultaría la maniobra. Alvear le dijo": ¿Ud. Coronel no le hubiera dicho esto al Emperador, o tiene algún temor?, la respuesta del francés fue tajante:" Ningún temor, mi General, la orden será cumplida, como Ud. lo manda". "Pero yo no estaré en la próxima reunión de este Estado Mayor".

A pesar de la dificultad, la carga de Brandsen y sus hombres fue un éxito total, pero, ese gran cuyano y gran miliar, que fue el General Gregorio Espejo, muy poco recordado dada su importancia, encontró reconociendo el campo de batalla, el cadáver de Brandsen, terriblemente mutilado, desnudo, sin sus medallas, ni efectos personales. La soldadesca Imperial al caer su caballo, muerto por una metralla, lo había matado en el suelo, robándole sus medallas y todas sus pertenencias.

Así murió otro argentino por adopción, como lo fue nuestro Almirante Don Guillermo Brown, con su misma valentía e ideales de Libertad.

La escuadra del Almirante Guillermo Brown cosecha laureles de gloria imperecederos, en diversos hechos de armas, tendientes a obtener el dominio fluvial en poder entonces, de los imperiales.

Anima el coraje de la tripulación ante del encuentro ineludible con la siguiente arenga": Marinos y Soldados de la República ¿Veis esa enorme montaña flotante? Son 31 Buques enemigos. Más no creáis que vuestro General abriga el menor recelo, pues no duda de vuestro valor y espera que imitaréis a la "25 de Mayo" que será echada a pique antes que rendirla. Camaradas: Confianza en la victoria y disciplina. ¡Viva la Patria!".

El 23 de mayo aparecen en la rada exterior del puerto de Buenos Aires, veinte naves, enemigas. El 25 la Escuadra Republicana al mando del Almirante Brown, salió a su encuentro, se combatió por más de una hora, a pesar de la diferencia de unidades de uno y otro bando a favor de los imperiales. Los enemigos se alejaron y por un largo tiempo no se los volvió a ver por Buenos Aires, tiempo que fue aprovechado para mandar refuerzos a la Banda Oriental, por un convoy, protegido por Leonardo Rosales.

Pinto Guedes, dispuso llevar un ataque a fondo contra nuestra escuadra, en el puerto de Buenos Aires, para ello ordenó que Norton, con la colaboración de los navíos apostados en Colonia, efectué el ataque, el 9 de junio la escuadra imperial sé movía con 31 buques, con 226 cañones, y 2.300 hombres, una vanguardia al mando del propio Norton embarcado en la fragata Nitheroy, con cinco corbetas, tres bergantines, y todos los elementos de una gran escuadra, aparecen a la vista de Buenos Aires, a las 10 de la mañana, para oponerse a ese despliegue naval de los imperiales, Brown, sólo contaba con cuatro barcos, ¡cuatro barcos!. Se interna entonces en el sumidero de "Los Pozos", entre la rada y las balizas interiores.

"... Norton, ancló al atardecer a la altura de Quilmes". "Al día siguiente los imperiales procuraron la destrucción de nuestra escuadra, en Los Pozos, cerca del extremo norte del actual Puesto Nuevo". "La población se agolpó en la rivera para presenciar el combate; la armada brasileña se aproximó a la rada a mediodía y se dirigió a "Los Pozos", a las dos menos cuarto comenzó el cañoneo y el humo cubría a ambos beligerantes; la distancia era excesiva y se interrumpió el fuego en media hora; pero los barcos mayores del enemigo no contaban con bastante agua y tuvieron que virar y alejarse... la amenaza de Norton resultó un fracaso".

"Los espectadores aumentaron su excitación cuando en medio del cañoneo aparecieron las naves de Leonardo Rosales, que volvían de la custodia de un convoy que había sido mandado del convoy enviado a la Banda Oriental y tomaron posición al lado del resto de la Escuadra de Brown". (Diego Abad de Santillán, Obra Citada, T. 2, Pág. 211).

El relato estremece al ser leído, ¿Qué habrán sentido los habitantes de Buenos Aires, en ese entonces una aldea perdida en la inmensidad de la pampa, recostada sobre la margen Occidental del río color de león? Nos animamos a imaginar que sus sentimientos eran una mezcla de orgullo y admiración, similar a la que hoy sienten los argentinos de bien, al ver a nuestros buques de la Armada Nacional y a nuestro Marinos.

Sólo recordemos que Buenos Ares, tenía como límites en esa época aproximadamente lo que hoy son las calles Carlos Pellegrini al Oeste, y el río al Este, al Sur aproximadamente la Av. Independencia y al Norte la Av. Corrientes, sin los terrenos ganados al río, que llegaba hasta casi al lugar donde hoy está la Casa Rosada.

Otra epopeya tuvo lugar el 29 de julio en la rada exterior, a la altura de la hoy Ciudad de Quilmes, se encontraban en el lugar más 15 buques imperiales, entre ellos la fragata Nitheroy, de gran poder de fuego, Brown decide un ataque nocturno por sorpresa contra la escuadra bloqueadora con cinco buques, ¡una diferencia abrumadora!, había que tener una gran valentía para encarar una acción semejante. ¡Cinco contra quince!

El Almirante, pasa dos veces cañoneando al enemigo, lamentablemente el único que lo sigue es Leonardo Rosales, con la goleta Río. Vuelve el valiente y tozudo Almirante al amanecer a realizar la misma operación militar seguido, únicamente, también por Leonardo Rosales.

La nave insignia donde iza su gallardete el Señor Almirante Don Guillermo Brown, o por lo menos hoy lo izaría, la fragata "25 de Mayo" es rodeada, en este desigual combate, pierde parte de su arboladura en un combate que duró más de dos horas, y elude el cerco de fuego de los imperiales, con ayuda del resto de la escuadra y consigue llegar al puerto de Buenos Aires.

En ese glorioso y desigual combate hubo, como no podía ser de otra manera bajas y heridos, todos los nuestros lo fueron en la "25 de Mayo", 47 bajas, entre ellos el gran Tomás Espora que es herido de gravedad. El futuro Almirante Grenell, perdió un brazo en el cañoneo.

Hiela la sangre un acto de arrojo tan titánico, que reiteramos es digno de Hornero.

Hemos nombrado a uno de los más gloriosos Marinos de la Argentina, hemos nombrado a Tomás Espora, fue el prototipo de los formadores de nuestra nacionalidad, de buena escuela marinera, nacido en Buenos Aires, en el año 1800, en 1810 era huérfano ya de padre y madre, en 1815 embarca en la corbeta "Halcón", desde ese momento es protagonista de las lucha navales de nuestra Patria, en la Guerra por la Intendencia y la guerra contra el Imperio del Brasil.

Era de porte elegante y fornido, tenía según Cutolo un carácter sano y alegre, y valor personal a toda prueba, murió muy joven ostentando el grado de Coronel de Marina, a los 35 años.

El Señor Almirante Don Guillermo Brown, llega tarde a las exequias de su subordinado y gran amigo, y solicita que sea abierto el féretro, besando su cara tiernamente, exclama: "Considero la espada de este valiente oficial una de las primeras de América y más de una vez admiré su conducta en el peligro. ¡Es lástima que un marino tan ilustre haya pertenecido a un país que todavía no sabe valorar los servicios de sus buenos hijos!". Palabras que aún, desgraciadamente, tienen dolorosa vigencia en nuestro país. (V. Cutolo, Obra Citada y "Espora" H. R. Ratto, Buenos Aires, 1935).

Después el Señor Almirante, tal vez por el estado del material, efectúa su primer viaje de corso sobre el Brasil, ello por la posición del enemigo, su número, y lo reiteramos, por el estado de los buques, algunos de ellos, debieron ser dados de baja.

Los barcos comprados a Chile no llegaron. Uno debió regresar por carecer de toda posibilidad de navegar, recordemos que la definición jurídica de buque ": Bien mueble, con capacidad de navegar", por lo tanto no eran buques, es entonces cuando decide salir con la "Sarandi", en una campaña de corso.

Creo que es oportuno aclarar que lo que se denomina "Corso", es la acción militar, generalmente de hostigamiento, que efectúa una unidad de guerra de un país, contra un objetivo táctico determinado, o contra objetivos estratégicos, que el Capitán considere necesarios atacar.

Los hubo también de particulares, que navegaba enarbolando un pabellón nacional, que en este caso el estado que lo usaba, le otorgaba el documento jurídico llamado "carta de corso", en donde se regulaba los derechos del estado contratante y el armador ó capitán. Esta forma se dejó de usar a fines del siglo IXX, y fue declarada ilegal por una convención, que regula el derecho militar del mar. En ningún caso es sinónimo de "pirata", figura penal punida por Art. 198 de nuestro Código Penal.

Hubo en muchas guerras acciones de corso, entre las que podemos nombrar las realizadas por nuestro Almirante, en la guerra que estamos estudiando.

El Marino argentino, de nacionalidad francesa, de actuación miliar destacada en la Guerra de Independencia, tanto en tierra, como en el mar, me refiero a Don Hipólito Bouchard, que con la fragata "La Argentina", hostiga a los españoles en todos los mares del mundo, ocupa por un tiempo el puerto de Monterrey, siendo la "Fragata La Argentina", la primera nave nacional que efectúa un viaje de circunvalación.

Hubo otros dos célebres, viajes de corso que por su heroísmo, vale la pena recordar, fueron efectuados uno por el Almirante Graff Spee, jefe Naval alemán en las colonias del Extremo Oriente, que ese Imperio tenía al comenzar la 1 a Guerra Mundial,. Ante la imposibilidad de poder defender esos territorios por carecer en absoluto de medios, el Almirante Conde Spee decide emprender la larga travesía hacia Alemania, con el objeto de servir en Europa.

Los ingleses tratan de detenerlo, pero él los elude en reiteradas oportunidades en el Océano Pacifico, perjudicando en el inmenso Océano todo lo inglés que encuentra a su paso. En aguas de Chile libra la batalla de Coronel, en donde uno de sus hijos integrante de la dotación de la escuadrilla alemana muere, derrotando a sus perseguidores en forma aplastante, en dicho encuentro, hundiendo entre otros al crucero Británico "Good Hope".

Al doblar el Cabo de Hornos, pretende ocupar las Islas Malvinas, con posibilidad de devolverlas a sus legítimos titulares de soberanía, más los ingleses lo esperaban allí tendiéndole una emboscada. Es vencido, muriendo él y su otro hijo. Sólo unos pocos barcos, consiguen llegar a Alemania.

El otro caso de corso de resonancia mundial en su momento, fue el realizado por el magnífico Acorazado de Bolsillo, que llevaba el nombre del anterior capitán corso alemán, al que nos hemos referido, "Almirante Graff Spee", a las órdenes del Señor Capitán de Navío Hans Langsdorff, perjudica el comercio inglés en el Océano Atlántico y en el Océano Indico. Terminando heroicamente su periplo en la "Batalla del Río del de La Plata".

En las postrimerías del año 1826, regresa a Buenos Aires, la "Sarandi" nave muy velera.

Se internó entonces en el Río Uruguay, una flotilla enemiga mandada por Sena Pereyra, que tenía entre los objetivos a cumplir: sembrar el separatismo en la Mesopotamia.

Al día siguiente de su regreso del Brasil, Brown decide salir busca del ya nombrado Sena Pereyra quien estaba efectuando una peligrosa tarea de inteligencia, y acciones, que hoy llamaríamos políticas, tratando de seccionar parte del territorio de las Provincias Unidas y así debilitar el poderío militar de nuestra patria.

Las acciones sicológicas, y políticas, fueron usadas desde siempre en la guerra, como forma de conseguir la desmoralización del enemigo, por ello la actuación de Sena Pereyra, no era un asunto menor.

Brown remonta nuestro querido y hermoso Río Uruguay, con una flotilla encabezada por la "Sarandi" y otras unidades, lo hace hasta la desembocadura del Río Negro, pero la flotilla enemiga ocupaba un lugar invulnerable, por lo el Almirante prefirió esperar en "Arroyo de la China", hoy Concepción del Uruguay, Capital en ese momento de nuestra querida Provincia de Entre Ríos, esperando que descendiera la flotilla enemiga.

Sabedor Sena Pereyra, que Brown había entrado al Río Uruguay despacha una división naval, al mando del Capitán Mariath.

Brown, por su parte había ordenado a Espora, fortificar la Isla de Martín García, cuando llega Mariath a la isla Martín García, la tarea de fortificación había sido cumplida por Espora.

Sena Pereyra, tal como lo había calculado el Almirante, da por terminada su misión, descendiendo las aguas del Uruguay Es el momento en que los republicanos salen a su encuentro.

El 8 de febrero las fuerzas oponentes tomaron contacto a corta distancia de la isla Del Juncal. El poder de fuego de ambos bandos contendientes eran equivalentes. Mariath que formaba parte de la división de Sena Pereyra, trata de flanquear a Brown, y ponerlo entre dos fuegos, pero de acuerdo a lo ordenado por el Almirante, la isla de Martín García estaba fortificada y la maniobra intentada no resultó, porque al pretender tomar el flanco se ponía a tiro del armamento instalado en la isla.

"El combate entre Brown y Sena Pereyra empezó a las tres de la tarde, y duró casi hasta el anochecer, hora en que se levantó un fuerte viento Pampero, pero continuó al día siguiente y a las cuatro horas de fuego los brasileños perdieron tres de sus mayores buques, los que pasaron a nuestro poder".

"En la acción se distinguieron Francisco Seguí, comandante del "Balcarce", Drummond comandante de la "Maldonado"; la Sarandi capturó a tres unidades menores y las demás se desbandaron; dos fueron apresadas más tarde en boca del Paraná, otras tres se internaron en el delta y se salvaron; las ocho restantes remontaron el Uruguay, tres de las cuales encallaron y fueron incendiadas, las cinco restantes se refugiaron en Gualeguaychú, y las autoridades se resistieron a entregarlas, tuvo Brown que adueñarse de ellas por la fuerza, pero no pudo tomar prisioneros a 500 tripulantes que quedaron libres".

"La nutrida flota de Brown, llega a Quilmes el 24 de febrero, donde esperaba la escuadra bloqueadora, con la fragata "Emperatriz" y otras unidades". "Nuevamente combatieron las escuadras enemigas varias horas hasta que se puso el sol y las naves brasileñas se alejaron" (Diego Abad de Santillán, Obra Citada, T. II, Págs. 212-214).

La victoria "Del Juncal" es fundamental para entender el cuadro de situación de la desigual guerra que libró la República, y tiene similares consecuencias políticas que la Batalla de Ituzaingó.

Los Imperiales se sintieron rebasados por la valentía de los criollos tanto Orientales como Argentinos, y comenzaron a partir de allí, a concebir cambios de objetivos v tácticas distintas, fundamentalmente sintieron la necesidad de recurrir al campo político y no sólo al militar, en donde vieron que éramos cuando menos ¡guales. Y aún falta recordar hechos importantes de la guerra.

No olvidemos aquella aclaración del General Prusiano Karl Von Clausewitz, en su inmortal obra "De la Guerra" en donde dice con sabiduría: que guerra es otra forma de hacer política.

Luego vendrá la inconcebible misión García, de la que podemos decir, casi sin equivocarnos, que nos hizo perder una guerra ganada en el campo de batalla.

La reaparición una vez más, de la pérfida albión, con un personaje como Lord Ponsonby.

Surgirá el Estado Uruguayo, a costa de la sangre derramada por orientales y argentinos.

Expuse estas ideas en un duelo epistolar que tuve el honor de tener con un gran intelectual oriental el Dr. Luis María Sanguinetti, Ex Presidente de la República Oriental del Uruguay, a raíz de un artículo de su autoría, publicado en "La Nación", de Buenos Aires, el 16 de enero de 2006, en donde él expresaba que la guerra que estamos estudiando era un empate. Se justificaba así la creación del estado Uruguayo, magnificándose la actuación del súbdito inglés que he nombrado, y que el estado Uruguayo es una necesidad, a lo que respondí de acuerdo a mis sentimientos, que acabo de exponer.

No muy dispar criterio expuso, el otro día el Dr. Luis Lacalle Herrera, quien con gran justeza oratoria habló de un Estado cuña, y de una política pendular, la que existe a todas luces.

De haberse respetado los Justos Títulos, y la sangre derramada, la misión García no hubiera tenido lugar, por NO tener sustento, jurídico, histórico y político, y el Río de la Plata, hubiera seguido perteneciendo a una sola jurisdicción política soberana, como lo fue durante el período colonial.

Debo dejar aclarado que siento por el Uruguay un gran cariño, que hoy, por hechos que son de público conocimiento, este cariño está un tanto enfriado en mí. Admiro a sus políticos-intelectuales, a sus artistas, y a un pueblo respetuoso de la ley y de los buenos modales.

Es de esperar que la razón triunfe, y que nuestros corazones sigan hermanados, porque los argentinos debemos de entender de una vez y por siempre, que como lo decía las otras noches, el Dr. Lacalle Herrera, en Relaciones Internacionales, no hay amistades, hay sólo intereses.

Pero a los pueblos del Plata, los unen lazos muy profundos: de lengua común, de héroes comunes, relaciones familiares comunes, no sólo entonces., NO sólo pues, nos unen los intereses, que también por supuesto los tenemos en común. Nos une una gran identidad, propias de un nacimiento común.

Hay hechos de esta épica guerra, no del todo recordados, me refiero a la a la Batalla de Carmen de Patagones, ó Patagones, o del Cerro de la Caballada. Todos sabemos que esta ciudad de la Provincia de Buenos Aires, es un puerto situado al Sur de la Provincia de Buenos Aires, lindando con la Provincia de Río Negro, hoy es una próspera ciudad, en la que alguien quiso, no hace muchos, erigir la nueva capital de la República.

La batalla suele ser meramente recordada, pero fue un hecho de armas más que importante, que amerita un estudio algo más profundo.

El Imperio la había bloqueado, lo que significaba que el pequeño pueblo sufriera todo tipo de privaciones, no sólo de bienes, sino también de comunicaciones, lo era y es fundamental por ser un puerto.

El puerto se había convertido en una base en donde se depositaba la mercadería obtenida en las acciones corsarias y en donde también se reparaban los buques que intervenían en la guerra.

Por ello los imperiales tenían interés en capturarla. El día 6 de marzo de 1827 llegó a las cercanías una expedición compuesta de cuatro naves y 400 hombres al mando del Capitán James Shepher.

Un destacamento mandado por el Coronel Martín Lorenzo Lacarra y Toledo, con los marinos de la corbeta "Chacabuco" mandados por el comandante Santiago Jorge Bynon, quien también dirige a los corsarios surtos en el puerto, desbarató el intento de los imperiales, una de sus naves se destrozó contra la costa y las otras tres fueron capturadas.

Las fuerzas de desembarco con que los imperiales pensaban tomar el pueblo fueron extraviadas por el baquiano y fueron a dar frente a pastizales incendiados por la población, en el Cerro de la Caballada, siendo blanco de la artillería de los barcos argentinos. Una de las primeras balas de cañón mató al Capitán Shepherd, su tropa quiso replegarse, pero al no tener ya sus buques, no le quedó más remedio que entregarse.

El triunfo fue total y los laureles cosechados se repartieron entre Marinos, Corsarios, y la población que luchó por su tierra en forma brillante.

La población estaba encabezada por el Coronel Martín Paulino Lacarra y Toledo, el que eran en el momento de los hechos Comandante Político y Militar de Carmen de Patagones.

Santiago Jorge Bynon, nació en el país de Gales, en la ciudad de Swansea en noviembre de a1798, y también comienza su carrera naval en la marina mercante en 1815, es decir a los 17 años, ello de acuerdo a los datos que nos da: V. Cutolo, en la obra citada, en e T I. Navega en los buques de la compañía de Las Indias Orientales, realizando viajes por los mares de China, India y Japón.

Viene a América por la acción del Ingeniero Álvarez Condarco, que se encontraba en Londres, incorporándose a la armada de Chile, en donde realiza todas las campañas marítimas del Pacífico.

Llega a la Argentina, con la "Chacabuco" uno de los buques que la República compra a buen precio, al país trasandino. Ese buque fue el único que llegó a destino, hace la guerra con el Brasil, efectuado cruceros en la costa enemiga.

Retorna luego a Chile, en donde alcanza el grado de Vice- Almirante, muere en Santiago en 1883.

La Batalla de Monte Santiago (7-8 de abril de 1827) fue tal vez la ultima acción conjunta de la gloriosa escuadra, la guerra terrestre se paralizó, Alvear dimitió al mando por falta de fondos para continuar la lucha. Se acentuaba la resistencia de las provincias y el envío de contingentes era dificultoso, en fin que la situación psico-social y la política no eran buenas.

Pero Brown, indómito intenta otras de sus acciones de valiente, saliendo con los bergantines "República" e "independencia", el barco "Congreso" y la goleta "Sarandi" que se unirían a las unidades tomadas en Patagones, todo ello para efectuar una acción por las costas enemigas.

La vigilancia enemiga impidió la salida, el viento contrario hizo que los bergantines vararan en un banco de la punta del Monte Santiago. Al amanecer se vieron rodeados por 16 unidades enemigas, ellas eran 10 fragatas, y el resto eran corbetas y bergantines.

La diferencia en número y tipo de unidades, nos adelanta cuál será el resultado del desigual combate.

El Almirante, ordena al bergantín "Congreso" que se refugie en Ensenada, se mantiene dos días en una situación crítica, rodeado y bombardeado por todos lados, se le agotaron las municiones.

El Comandante y 48 tripulantes del "Independencia" fueron muertos ó heridos, y la nave tuvo que rendirse, fue aborda e incendiada.

El Comandante del "República" y también el Almirante se encontraban heridos, Brown por un casco de metralla, la unidad militar resistió hasta la noche y a su amparo se trasladaron a los heridos y sobrevivientes a la "Sarandi", volaron el casco de la nave abandonada.

La "Sarandí" y el "Congreso", volvieron a Buenos Aires.

Fue un duro golpe para el Almirante, pero éste a pesar de lo duro del hecho de armas no se amilanó.

Los grandes hombres no sólo se reconocen en las victorias, en ella se aprecia su saber, su inteligencia y su modestia, pero en las derrotas surgen no sólo esas virtudes, sino también su valor, su fuerza de voluntad, virtud ésta que ya hemos adelantado tenía innegablemente nuestro Almirante.

La guerra con el Imperio del Brasil continuó, con una acción de corso de Brown. Fue difícil, esta segunda acción de corso del Almirante, que puso inquietud en Río Grande y en Río de Janeiro., tomándose algunos buque de guerra y varios mercantes.

Llegó su hora, lo reitero, en esta su casa el 3 de marzo de 1857. Había sufrido grandes dramas personales, era un hombre referente en la sociedad de Buenos Aires, todos reconocían en él a un hombre de honor, un caballero, palabra hoy un tanto en desuso entre nosotros, los porteños, por lo menos.

El espíritu del Sr. Almirante Don Guillermo Brown, se mantiene vivo en los hombres de nuestra Escuadra, porque el hombre de bien es un ser trascendente, lo que se demuestra cuando una unidad de la Armada llega a cualquier puesto del mundo.

Hay hechos, que demuestran ese afecto, muy bien ganado por nuestro hombres de mar.

Hay ciertos aspectos de nuestra historia naval que no han sido lo suficientemente difundidos, no digo estudiados, sino difundidos.

Una calle de nuestra ciudad, del el Barrio de La Boca, lleva el nombre de Ministro Brin, desde el 27 de mayo de 1898, por resolución municipal, por los motivos que relataremos en forma escueta.

Benedetto Brin nació en 1833 en Turín y falleció en Roma en 1898, fue Ingeniero Naval, Político, y Diplomático. Fue director de los astilleros de Liborno.

Él facilitó la compra por nuestra Escuadra de los Navíos de Guerra "San Martín", "Belgrano" y "Garibaldi", ante la inminencia del conflicto armado con Chile.

En 1880 fue designado inspector de Ingenieros Navales, realizando en ese cargo modificaciones en los planos de los acorazados, revolucionarias para la época, las aplicó en la construcción de los acorazados del la Real Armada "Duilio" y "Dándolo". Fue varias veces ministro en distintos gabinetes y en distintas carteras, hizo renacer a la Armada de su Patria, estableció las maniobras navales anuales en esa fuerza, y la colaboración a nivel institucional entre la Armada y el Ejército.

Cuando el conflicto armado entre Argentina y Chile era inminente, ante la indiferencia general, él ordena que la Real Armada de Italia completa efectúe un visita de cortesía a Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires, lo que hace saber a sus efectos al gobierno de Chile... (datos tomados de la Enciclopedia Espasa-Calpe).

De las unidades que pretendía comprar nuestro país, hacia 1904-5 se encontraba un tanto demorada aún en vías de terminación, una unidad. En ese momento el Imperio del Japón se interesa por ella, por su conflicto con el Imperio de los Zares.

Por estas latitudes nuestro problema se había disipado, en alguna medida, y la Argentina decide ceder sus derechos sobre la unidad en construcción al Imperio Japonés.

La Armada Imperial se compromete a tener en un lugar de honor en un comando Naval, la Bandera de la República Argentina, lo que se ha a cumplido, llámese como se llame esa Fuerza en la actualidad.

Esa unidad va a intervenir en la Batalla Naval del estrecho de Tsusima, done el Almirante Togo, que vence a la Escuadra rusa del Báltico, que había recorrido los mares de medio mundo para llegar al extremo Oriente. En esa Batalla pierde tres dedos de una mano el Teniente Isoroku Yamamoto.

Hay hechos para nada conocido en un trágico momento histórico, como lo fue la Guerra de España de 1936. Podemos decir que fue esa misión, que hoy se llamaría humanitaria y sería patrocinada por algún organismo Internacional. Fue una iniciativa propia de la República Argentina, sin ningún pedido externo, y ejecutado en forma más que honrosa por la Armada Nacional.

En efecto al producirse el alzamiento, las sedes de las Embajadas y Consulados se llenaron de refugiados de uno y otro bando, que buscaban el amparo de nuestra Bandera o de las otras en su caso, para salvar sus vidas y la de sus seres queridos, del odio y de la ira política.

La República Argentina tuvo que alquilar locales, pues las instalaciones de su Embajada y los Consulados en España, estaban superados.

Ante esa situación se ordena al crucero acorazado "25 de Mayo" que partiera hacia Europa para sacar del infierno de la Guerra Civil, a los refugiados de todo el mundo, sin preguntar las ideas, políticas o religiosas. La derrota del buque se fijó así: Valencia o Alicante, Barcelona, Génova, o Marsella.

El crucero acorazado "25 de Mayo", había sido construido hacía muy poco tiempo en los astilleros italianos, junto con su gemelo el "Almirante Brown", Eran dos poderosas unidades de batalla, con los últimos adelantos técnicos del momento.

Recuerdo haberlos visto de la mano de mi padre, cuanto yo era un niño, creo que tenía más ó menos de cuatro años, en la Dársena Norte anclados en paralelo, eran de una belleza de diseño tal, que asemejaban más a una lancha deportiva, que a un buque de guerra.

La misión fue un éxito, y fue reforzada, con el envío al teatro de operaciones del "Torpedero Tucumán". Se sacaron en varios meses a muchos refugiados del infierno de la sangrienta guerra.

Mientras esto sucedía; en Buenos Aires, tramitaba una causa por la sublevación de la tripulación del paquete español Cabo San Antonio, lo que hizo que el Juez Federal interviniente, ordenará la internación del buque y la detención en la Cárcel de Contraventores de Villa de Devoto de los tripulantes alzados.

Esto provocó una reacción inusitada e histérica en Barcelona. El Jefe Militar de la Ciudad: Coronel de Aeronáutica Felipe Díaz Sandino, pretendió tender una emboscada a nuestro crucero-acorazado.

Se le permitiría entrar a puerto para que embarcaran los refugiados de la ciudad, pero al momento de zarpar no se le prestaría ninguna ayuda, se bloquearía la salida del puerto, abordándolo.

Con ello se buscaba conseguir tres objetivos: 1° tener un elemento de canje con el buque de pasajeros de bandera española, 2° conseguir la liberación de los detenidos en Buenos Aires, 3° retener a los refugiados en el crucero-acorazado "25 de Mayo".

Enterado del hecho que se intentaba, que ponía en serio riesgo a su buque, el Sr. Comandante, Capitán de Navío Don Miguel A. Ferreyra, luego de consultar con sus superiores en Buenos Aires, pone proa al Mediterráneo, sin entrar al puerto de la ciudad Condal.

El torpedero "Tucumán", siguió en su tarea humanitaria durante un tiempo más, su Comandante era el Sr. Captan de Fragata Don Mario Casari. (Crucero "25 de Mayo"-Proa al Mediterráneo 1936, del Dr. Ricardo E. Irurzun, Edición del Autor. Buenos Aires 1994).

El autor de la obra citada, es un recordado colega y querido amigo, que siendo un niño de 1° grado, fue testigo de los hechos relatados.

Tengo, por los hombres de mar gran cariño y respeto, porque en mis venas corre la misma sangre que la de alguno de ellos, siento por la Armada de la Patria un profundo cariño, y he tratado con este modesto trabajo rendir homenaje al Sr. Almirante Don Guillermo Brown, y a los marinos de la Patria, poniendo de manifiesto sus luchas, sin agotar su estudio por supuesto, sus sacrificios no del todo conocidos.

Si consigo vuestra aprobación y todos los aquí nombrados son recordado, me sentiré feliz, Dios así lo quiera.

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